lunes, noviembre 01, 2010

EL CÓLERA Y EL AGUA DEL MAR EN AHITI. PODEMOS EVITAR LA EPIDEMIA.

Por favor, mandárlo a todas las listas y en especial a prensa y organismos como médicos sin fronteras. Existe una solución eficaz para parar esta locura.

El cólera es una infección intestinal aguda, grave, que se presenta con evacuaciones diarreicas abundantes, con vómitos y deshidratación que puede llevar al enfermo a acidosis y colapso circulatorio en el término de 24 horas y en los casos no tratados puede llevar a la muerte.

La pérdida de agua por heces puede llegar a ser de más de 15 litros por día, ocasionando una deshidratación muy severa que puede matar al enfermo por choque hipovolémico y desequilibrio electrolítico y ácido base.

Estas diarreas llegan a desmineralizar al organismo. Por eso una aportación muy importante es el AGUA DE MAR que contiene todos los minerales y oligoelementos de la tabla periódica de Mendeliev, que pasaría a reponer esa pérdida de minerales y a alcalinizar el medio acidificado al ser el AGUA DEL MAR un elemento puramente orgánico y alcalino con un ph. 8.4. (Donde hay oxígeno y alcalinidad no puede haber ninguna clase de enfermedad ni cáncer. Otto Warburg premio Nóbel por la respiración celular 1931).

Al mismo tiempo y por vía intravenosa el agua de mar supone una transfusión de “sangre” ya que el agua del mar tiene las mismas propiedades que la sangre de los vertebrados superiores. (René Quinton 1897). Así también lo dejó demostrado en los heridos de la primera guerra mundial (1814) transfundiéndoles agua de mar hipertónica cuando se terminó el suero fisiológico y el suero sanguíneo en plena batalla.

El agua del mar no solo aporta los minerales que se pierden con las diarreas, sino que también es un alimento celular por medio de sus nutrientes que dan la fuerza biológica a la célula para que se oponga a toda clase de enfermedades, no solo al cólera.

Una forma de empezar inmediatamente a utilizar el agua de mar en Ahití es la instalación de depósitos de diez mil litros de agua de mar en decantación en lugares estratégicos de la ciudad y hospitales, para ser utilizada por los voluntarios tanto religiosos (focolares, camelistas, caritas,etc.) como civiles, militares y autoridades sanitarias oficiales, sin preocuparse de los mitos de la supuesta contaminación del mar, ya que no es posible contaminar el agua del mar debido a sus mecanismos de defensa por el fenómeno de la osmosis principalmente y ante solo las materias orgánicas.

Ya en el verano de 1912 René Quinton erradicó la epidemia de cólera que asolaba a El Cairo solo con inyecciones de agua de mar.

Francisco García-Donas, Pedro Pozas Terrados

Asociación OMDIMAR

Oasis Marinos y Dispensarios Marin

pacogarciadonas@hotmail.com

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