sábado, marzo 09, 2013

SOMOS LA GRIETA DE SU MURO







El 23 F, numerosos colectivos salimos a la calle para protestar contra el golpe de estado financiero. Si, fueron miles de personas (no de millones), pero pasado el sábado indignado, todo se ha olvidado una vez más y no ha cambiado para nada las políticas impuestas contra el ciudadano. ¿Qué ocurre? Nos debemos de preguntar porque en países como Bulgaria tras dos semanas de movilizaciones ha dimitido todo el gobierno y aquí, en España, tras meses de movilizaciones no continuadas, los políticos siguen creciéndose, la corrupción continua en numerosos sectores de nuestra sociedad (políticos, judiciales, eclesiásticos, empresarios, banqueros, reales....) y los imputados siguen riéndose de la justicia y de la sociedad a la que han sangrado. Es tiempo de reflexionar, de medir nuestros pasos y buscar una forma por la que podamos cambiar de forma pacífica esta dictadura política que no tiene fin ni tampoco solución. Se necesitan cambiar leyes como la Constitución, la ley electoral...crear otras como Ley penal de responsabilidad política. Recientemente un Alcalde de Grecia ha sido condenado a cadena perpetua por jugar con los fondos públicos. Nos faltan ideas, nos falta un líder al que podamos seguir y llegar a una democracia real. 
Hessel nos dio la semilla de una rebelión ciudadana pacífica contra el abuso del poder y el ataque brutal de nuestros políticos contra el corazón del pueblo. Al principio funcionó, pero hoy siento con desesperación, que la indignación se está ahogando ante un poder firmemente establecido y unos partidos políticos actuales que siguen en sus escaños aprovechándose de los innumerables beneficios que tiene el ser político y que cualquier analfabeto puede llegar a ser diputados solo por estar en una lista. Esto  no es la democracia que el pueblo necesita. Se ríen de nuestra indignación, porque saben que ellos tienen el poder de las leyes establecidas a su beneficio. El capitalismo, llamado ahora neoliberalismo o libre mercado, sigue arraigado en las entrañas más profundas de la democracia, en los pilares que sustentan las libertades de los ciudadanos y sigue destruyendo los derechos constitucionales  y violando los derechos humanos.

Debemos de cambiar de rumbo, construir una gran grieta en el muro que impide conquistar la dignidad de una sociedad cansada de ver tanto corrupto y desde dentro, desde sus propias mezquindades, romperlo, hacerlo mil añicos y conquistar la verdadera felicidad de un pueblo que muere por la presión de un poder económico instalado gracias al consentimiento de todos los representantes  políticos. 
Mientras que millones de personas voten a los partidos de siempre, mientras que sigan afiliados a los partidos opresores del pueblo, mientras que existan miles de personas afiliados a unos sindicatos que no representan en ningún momento al trabajador por ser también cómplices en muchos aspectos de este juego brutal contra las libertades, no podremos buscar otra salida y por muchas manifestaciones que exista y grietas que hagamos a sus muros, ellos las taparan con el cemento de la ignorancia y la desigualdad.

El 23 F, fue un gran fracaso para nuestra indignación. No existió la movilización que se esperaba. Nos están derrotando y os aseguro que si perdemos batalla, las consecuencias serán nefastas para la democracia de nuestro país.

Somos la grieta de su muro si, pero debemos aprovechar y romper con firmeza ese muro, para que el poder económico no se establezca en nuestras vidas y seamos gobernados en una dictadura de corruptos y enemigos de la igualdad, la libertad y la esperanza de un pueblo que clama justicia.

Hessel, en su mensaje “Indignados” pedía que “los líderes políticos, económicos e intelectuales y la sociedad  no tienen que ceder ni permitir la opresión de una dictadura internacional real y de los mercados financieros que amenazan la paz y la democracia”. Más claro imposible y hoy día vemos como decenas de políticos están corrompidos por esa advertencia que nos transmitía Stéphane sobre la dictadura internacional de los mercados.

Estamos en grave peligro de subsistencia si dejamos que el muro se consolide. Hessel concluye: “Crear es resistir...resistir es crear”. Que entre todos podamos levantar un nuevo muro transparente de libertad, donde el bienestar social sea el corazón principal de todos los pueblos del mundo.


PEDRO POZAS TERRADOS (NEMO)