sábado, enero 21, 2017

EL NEGOCIO DEL ORO AZUL

Producimos, contaminamos, crecemos y destruimos. Estos son en líneas generales los cuatro pilares de los que se sostiene hoy en día las sociedades humanas y que sin embargo no nos damos cuenta que sus cimientos se están desgastando por la presión realizada por los seres humanos de una forma inconsciente e irresponsable. La base de esta estructura tiene profundas grietas de asentamiento. El peso que sostienen se hace cada vez más pesado. La tierra donde se asienta milímetro a milímetros está cediendo. Y sin embargo, los responsables de estar pendiente de su conservación, sólo les interesa el rumor del dinero y el poder. En breve las columnas cederán al romperse el equilibrio natural y las sociedades humanas caerán sin remedio a un abismo impredecible pero que sin duda afectará a nuestra especie. Esto es básicamente lo que ocurrirá si no somos capaces de coger las riendas de la civilización y parar este abuso de los recursos naturales que cada vez con más intensidad escasean en nuestro pequeño mundo agónico. Y no es exagerar. Somos testigos directos de un cambio climático brutal que amenaza globalmente la vida de las personas. La Tierra no nos necesita para seguir viviendo. Puede favorecer la evolución de otras especies que no sean tan depredadoras y asesinas como la nuestra.

El agua, denominado sin exagerar el oro azul, será también la protagonista en tiempos no muy lejanos, del llanto y lamento, si escasea como ya los indicadores están demostrando. Ya se lanzan advertencias de que en el 2040-2060 los acuíferos del mundo habrán desaparecido por alta contaminación y por su extracción muchas veces de forma ilegal dirigida al consumo y la agricultura principalmente. Tenemos que saber que el 70% de la Tierra está cubierta de agua, pero sólo el, 2,5 % es agua disponible para su uso.  De esta reducida cantidad, el 58% de la misma es desviada para el sector agrícola, un 34% para el sector industrial y solo un 8% es destinado para el uso doméstico.

          
  El agua es necesaria para la vida de los seres vivos, pero parece que no le damos la importancia necesaria para proteger este recurso indispensable para nuestra subsistencia y dejamos que el poco porcentaje con el que podemos disponer, sea contaminado, ensuciado y vendido, sin tomar medidas importantes para su protección como un bien universal. En 2010, la Asamblea de Naciones Unidas aprobó una resolución que reconoce el agua potable y el saneamiento básico como un Derecho Humano esencial para el pleno disfrute de la vida. Sin embargo, estas declaraciones que solo sirven para las conciencias de los políticos, no son aplicables realmente pues quien de verdad tienen todo el poder para su uso indiscriminado y la venta abusiva son las multinacionales a quienes no se les exige nada. 884 millones de personas carecen de acceso al agua potable y más de 260 millones de personas no tienen acceso al saneamiento básico. Cada año son asesinados por este motivo, y digo bien, asesinados porque puede evitarse, un millón y medio de niños menores de cinco años. Millones de personas mueren igualmente asesinadas a causa enfermedades como el cólera producidas por beber agua contaminada o falta de higiene.

            
A todo esto hay que unir los luchas existentes para el acceso al agua y que desde la más remota antigüedad era y es una fuente de poder. Los graves conflictos ocasionados por  presas en los ríos que atraviesan países o regiones, los trasvases de sus cuencas, son solo la punta del iceberg de lo que se nos avecina por la lucha del control del líquido vital para la existencia de la vida. Cuando nos demos cuenta de las privatizaciones que se están realizando a nivel global, unas pocas multinacionales tendrán el control no sólo de la alimentación mundial sino de todos los recursos hídricos existentes y ese poder originará luchas internas y conflictos bélicos de impredecibles resultados. Los ríos de muchas selvas en Indonesia, África y América están envenenados por los deshechos que se vierten tanto en la búsqueda del también llamado oro negro, como por arsénico o mercurio produciendo verdaderas epidemias de muerte en muchas poblaciones indígenas. La mala calidad de nuestros ríos en Europa ya fue denunciada por su contaminación de restos de  antibióticos y otros productos químicos. Todas las plantas industriales que necesitan la refrigeración de sus motores están situadas a la orilla de ríos y mares y sus vertidos son frecuentes. Sin duda nos arrepentiremos de no haber tomado con antelación medidas eficaces y contundentes en la  conservación y calidad de nuestra agua. La mayoría de los políticos están privatizando los recursos hídricos cuando hay una resolución de Naciones Unidas en la que establece que el agua es un derecho humano y yo añadiría un derecho a la vida de todas las especies y debe ser gratuita.   
  
La utilización por parte de diferentes multinacionales de la extracción de agua potable de los acuíferos para después venderla a precios altísimos en supermercados y restaurantes, debe de ser paralizada de forma inmediata. Los acuíferos no son propiedad de nadie, deben estar al servicio de los ciudadanos y de la vida, es un derecho del ser humano y su explotación comercial debe estar prohibida, así como la privatización de la gestión del agua o de sus recursos. Mientras el ciudadano se quede de brazos caídos ante esta nueva amenaza, estas multinacionales amparadas por los políticos, seguirán apropiándose con enormes beneficios cada vez más y seguirán con la explotación de unos recursos que son propiedad de todos los ciudadanos. Si el agua de nuestros grifos es buena y está controlada..¿porqué fomentar el agua embotellada? Mientras que se descuida la inversión de las redes de abastecimiento públicas, muchas de ellas ya privadas, se permite la subvención con autorizaciones de bajo coste de la explotación de fuentes de agua propiedad de todos nosotros, por empresas embotelladoras privadas que obtienen unos beneficios increíbles al aumentar su precio de venta en más de 1.100 veces el valor del agua del grifo. Si por parte de nuestros representantes a quien pagamos fomentan en líneas generales la utilización del agua embotellada por la del grifo, es porque la del grifo se supone que no está en buenas condiciones y por lo tanto la responsabilidad es doblemente de ellos.


            Hay tres documentales que tendríamos que ver todos los ciudadanos para comprender lo que se está haciendo con nuestra agua. Uno es la película “Bottled Life” que desde el 2012 está pendiente de traducirse y estrenarse y que sin embargo ha sido estrenada sólo en Suiza. En el resto de los países europeos incluyendo España, está vetada por razones obvias. Tendríamos que presionar para que se tradujera y nos abriera los ojos de los que está pasando. La Fundación Tierra, en el año 2004 promovió “Acábatela” una campaña que defendía que el agua mineral es un valor escaso y sobre el agua envasada (disponible solo en lengua catalana). Otro documental importante es: “Oro Azul:  La Guerra del agua” basado en el libro de Maude Barlow y Tony Clarke y que ha recibido numerosos premios. En este documental y obra de investigación, se descubre a los gigantes corporativos, inversores privados y gobiernos corruptos que compiten por el control de nuestros suministros de agua fresca cada vez más escasa. También leer el libro “Agua Pura” de Fernando Cabal. Lo que sin duda quiero mostrar es que el planeta se acerca rápida y peligrosamente a una crisis mundial por el agua incrementada a su vez por el cambio climático que afecta a los cambios estacionales, la sequía o las inundaciones con trompas de agua devastadoras.

         
   Hay un ejemplo a seguir y que podemos pedir a nuestros gobernantes municipales. El Ayuntamiento de Donosti ha tomado la iniciativa en el tema del agua embotellada y desde hace años se ha logrado que más de setenta establecimientos  de la ciudad se hayan adherido a su campaña para sustituir las botellas por agua de grifo en los menús y comidas de los restaurantes y bares. Además el Ayuntamiento ya no compra agua embotellada y en las reuniones oficiales el agua del grifo se sirve en jarras. Esta iniciativa debería ser impuesta en nuestro Ayuntamiento. Si el agua del grifo es muy buena como nos dicen…¿porqué pagar el agua al precio de oro teniéndola prácticamente gratis? Está claro que puede existir una reticencia por parte de los restaurantes ya que el agua embotellada les sale rentable cobrarlo, pero si los ciudadanos solo fuéramos a los que den agua en jarra gratis, no tendrían más remedio que adaptarse a la protección del agua y a su protección como un bien común y no como un negocio más que añadir a los muchos ilógicos que nos están llevando al desastre mundial.

            
¿Porqué no hacerlo? ¿Porqué no pedir a nuestro Ayuntamiento que realice una campaña para que los restaurantes den jarras de agua de manera gratuita? ¿A caso el día de mañana tendremos que pagar por cada bocanada del aire tan indispensable para la vida como lo es el agua? ¿Qué nos está pasando cono sociedad, como seres llamados inteligentes, cuando estamos dejando que seamos manipulados, empaquetados, contaminados y llevados al matadero de las mil enfermedades procedentes de la mala gestión por nuestros representantes que tienen que velar por los alimentos y necesidades básicas para la vida  como el agua y el aire?¿No nos damos cuenta que si nos unimos tenemos el verdadero poder para que este mundo cambie hacia otro con más responsabilidad y dignidad en la defensa de la vida? ¿No somos conscientes de la utilización y esclavitud enmascarada que están utilizando las multinacionales apropiándose de nuestros derechos y amparadas por los gobiernos de turno? ¿Por qué pagar a precio de oro un vaso de agua en un restaurante o un bar con agua embotellada, cuando nos pueden poner un vaso de agua gratis?

           
 Me quedo con la reflexión de Fernando Cabal: “Defendamos el agua como patrimonio cultural y biológico del hombre, para que quede fuera del ansia especuladora de las corporaciones y multinacionales, y velemos por la calidad del agua, protegiéndonos al mismo tiempo de los múltiples ataques de una enloquecida civilización hiperindustrial y desenfrenada que se apropia y contamina un bien que es de todos”.

          

 ¿Que podemos hacer? Mucho si se tiene conciencia y ganas por luchar a favor de la vida. Tenemos mucho que hacer y mucho que cambiar. Tenemos que saber elegir a nuestros representantes políticos que cobran de nuestro sudor y trabajo. Debemos como primer paso exigir que se tome agua del grifo en reuniones oficiales, favorecer a los restaurantes que opten por entregar el agua de grifo gratuitamente, pidamos la no privatización del agua y que sea un bien gestionado por el pueblo ya que no es propiedad de nadie, promover ordenanzas, leyes y constituciones que garanticen un mínimo vital de agua gratuita para todos, nombrar “Consejos  de administración del agua” de alcance local, oponerse a la explotación comercial del agua, poner en tela de juicio a los “señores del agua”, trabajar a favor de la justicia global…. Si no hacemos nada, nos ahogaremos en el oro azul y la realidad superará a las películas de ficción donde la lucha por el control del agua potable es mortal.



PEDRO POZAS TERRADOS (NEMO)