domingo, febrero 26, 2017

HUERTOS URBANOS

El Apoyo de las corporaciones en algunos municipios de España y Europa sobre la revolución natural verde, está siendo un hecho aunque aún queda mucho por concienciar y valorar en los pasos hacia una vida sana y sin tóxicos. La alimentación presionada por las multinacionales, la agricultura y ganadería intensiva, es la principal causa de muerte y enfermedades en todo el mundo. Se permite el uso de insecticidas masivamente para las producciones rápidas, agotando suelos que después los fuerzan a ser productivos mediante productos químicos. Se abusan de antibióticos a los animales, de engordes con sustancias muchas veces no permitida….todo un sistema letal para el organismo humano y que sin embargo es permitido por el propio Ministerio de Sanidad. Después comienzan las estadísticas de enfermedades, de cambiar la alimentación, de no tomar determinados alimentos….y si son perjudiciales ¿porqué lo permiten? Estamos en una rueda encadenados con cadenas bien gruesas donde juegan con nuestra salud, para que después el comercio de la salud reciba clientes y así engordar esta rueda macabra de las que todos los ciudadanos somos las víctimas. Pero unos más que otros, porque los políticos que elegimos en las urnas son los responsables de todo este sistema negativo hacia nuestra salud propia y en la del medio ambiente.

           Por todo ello, los ciudadanos tenemos la responsabilidad de que esto continúe o sin embargo cambiemos de ruta hacia una esperanza verde no solo en nuestro entorno sino en nuestros corazones. Y para ello que mejor que pedir, exigir a nuestros representantes públicos que en todos los terrenos que tiene el municipio de Tres Cantos propiedad de los ciudadanos y en los que no están vendidos o en espera de ser urbanizados hasta que se haga, o simplemente pequeños lugares y espacios muertos; se autorice a ser utilizados por ciudadanos responsables como huertos urbanos. Seguramente habría muchos jubilados, personas adultas y jóvenes de mente abierta en el progreso, que no durarían en unirse a esta revolución hortelana urbana. Pero claro, para ello los políticos deben tener los brazos abiertos para estos proyectos novedosos. Después habría que planificar como, en que lugares, de qué forma…

            Estamos en un periodo de tiempo negativo para las ciudades y los campos. Un tiempo en que solo importa crecer devastando, edificar sin planificación, vivir aislados en un hormiguero humano donde cada uno marca su sendero aunque el que este al lado sea arrollado sin importarnos su destino, nos tapamos los oídos y los ojos para seguir el camino que nos marcan y como borregos sin brújula damos pasos sin rumbo, nos hacen ser robots de carne y hueso, nos ahuecan la mente para no pensar y ser zombis hacia un destino incierto. Lo queramos o no, es una realidad cada vez más palpable.


            Despertemos del letargo abusivo y seamos capaces de tener una ciudad verde (no solo por  los jardines y árboles), sino por huertos ecológicos para demostrar que somos capaces de tener nuestra propia revolución hortelana urbana. Sembremos huertos en nuestra ciudad, que cada rincón abandonado o en desuso, florezca los brotes verdes que al ser cuidados se transforman en energía para nuestras células, en una energía sana, libre de tóxicos, libre de productos químicos que están asesinado a nuestra propia especie para beneficio de unos pocos.

            Pidamos a nuestro Alcalde que se moje, que se coloque en la solapa un brote verde, que plante verduras y tomates, que deje a sus ciudadanos sembrar cada hueco inservible de nuestra ciudad. ¿No hay mayor satisfacción que al acabar un mandato pueda pasear por su ciudad como uno más pero con el orgullo de haber contribuido en la salud de sus ciudadanos? Pongamos un corazón hortelano ecológico en el corazón de nuestro Ayuntamiento y que la revolución hortelana urbana se extienda por las venas de nuestra querida ciudad.
           
    


PEDRO POZAS TERRADOS.
Fotografías: Pedro Pozas Terrados.