jueves, junio 18, 2015

HACÍA EL ABISMO

Nos encontramos ante una sociedad que ha fracasado y que no sabe salir de su propio error. Un capitalismo agresor que ha  hundido todo intento de salir a flote y que se ha fundido en el crecimiento sin medida y el ánimo de lucro, acaparando a todas las instituciones del Estado y sembrando el terror en las economías libres de mercado, llevando a la Tierra a un desastre sin control.
            El cambio climático es un hecho reconocido en todos los ámbitos internacionales y que es producido por el hombre que no pone medidas a sus acciones, que no le importa destrozar los recursos de la naturaleza y siembra el miedo y la destrucción allá donde su tecnología avanzada quiere imponer la dictadura capitalista, el sacar beneficio a corto plazo sin reparar en los daños irreversibles que ocasiona a nuestra única morada y que es un legado a conservar para las generaciones presentes y futuras.
            Existen medidas muy inteligentes  para combatir este caos al que nos estamos enfrentando, medidas eficaces que podrían ponernos rumbo hacia la gobernalidad de nuestro entorno y patrimonio natural. Pero esta carta de navegación que podría salvarnos de caer en el abismo, es ignorada y pisoteada por los peones del capitalismo, muchos políticos que son envueltos en los tentáculos del poder económico y de las multinacionales, evitando con sus acciones públicas y en beneficio de sus amos, el cambio tan esperado que necesitamos para evitar lo peor.
            Naom Klen, en su libro “Esto lo cambio todo. El capitalismo contra el clima”, resalta que si seguimos la tendencia actual de dejar que las emisiones crezcan año tras año, el cambio climático lo transformará todo en nuestro mundo. Las grandes ciudades terminarán muy probablemente ahogadas bajo el agua, culturas antiguas serán tragadas por el mar y existe una probabilidad muy alta de que nuestros hijos e hijas pasen gran parte de sus vidas huyendo y tratando de recuperarse de violentos temporales y de sequías extremas. Y no tenemos que mover un dedo para que ese futuro se haga realidad. Basta con que no cambiemos nada y simplemente sigamos haciendo lo que ya hacemos ahora, confiados en que alguien dará con el remedio tecnológico que nos saque del atolladero.
            ¿Qué maquina inventada por el hombre será capaz de replantar las selvas que están siendo destruidas, el hielo del ártico que se está fundiendo, los frecuentes terremotos que se están produciendo, los tornados destructores que cada año son más poderosos?. El sistema de vientos planetarios está alterándose y produciendo una cascada de fenómenos naturales impredecibles debido a la destrucción de los bosques tropicales que se encuentran en el ecuador de nuestro planeta, en el mismo lugar de donde parten los vientos y corrientes que regulan “la sangre” de nuestra Tierra. Y esa destrucción masiva de las selvas, que como efecto dominó está afectando al calentamiento del mar y a la normal regulación de una naturaleza sabia, es producida por multinacionales que apoyados por los gobiernos y sus políticos, consienten el saqueo continuado de unos recursos que no son ilimitados y por consiguiente es una práctica suicida de la propia especie humana capitoneada por el capitalismo y todo lo que conlleva a una falta grave de respeto hacia nuestro entorno.
            Dependemos de los frutos de nuestro planeta y si somos incapaces, como así parece, de conservar nuestra existencia y de proteger nuestro mundo, nuestra especie está abocada  a su autodestrucción, a desaparecer como depredadores compulsivos e irresponsables. Y no va a ser dentro de una década o dos, está ocurriendo en estos momentos y nos quieren ocultar una realidad que la tenemos en las mismas puertas de nuestra casa.
            Los terremotos frecuentes que asolan muchos lugares y las demás consecuencias que estamos escuchando por los medios de prensa (deshielo, aumento de tifones devastadores, sequías, tormentas, pérdida de cosechas….etc), son solo los anuncios, la punta del iceberg que nos viene encima de una manera catastrófica y que nuestros gobernantes están ignorando por completo, sumidos como lo están, en sus peleas de poder y muchos en sus mundos de corrupción consentida. Y digo consentida porque no entiendo cómo se pueden votar a partidos donde los sobres y la indecencia han sido moneda frecuente, donde la degradación y el escándalo han sido portadas de prensa, donde la dignidad y la verdad han sido derrotados por el hedor del escándalo.
            De nada sirve unirnos para protestar contra este cambio climático que nos lleva y nos hunde en la oscuridad, si las multinacionales siguen con su tarea destructiva, si el capitalismo sigue con su libre mercado adueñándose de la sociedad, si los bancos y el poder económico siguen siendo la máxima autoridad para reprimir a la sociedad y si la mayoría de los políticos dejan de ser dueños de sí mismo y se convierten en simples servidores de los sombreros de copa. De nada sirve apagar la luz en señal de protesta, si el rumbo sigue siendo fijo hacía el abismo y la incomprensión.
            Pero el propio Banco Mundial, que ha visto las orejas del desastre que se avecina y que lógicamente todos perderemos incluidos los que hoy tienen mucho, advierte que según nos aproximemos o superemos el aumento de los 2º C, se corre el riesgo de provocar puntos de inflexión no lineales. Es decir, desintegración de la capa de hielo antártica occidental que llevará a una elevación más rápida del nivel de los océanos o la muerte gradual a gran escala como está ocurriendo ya de los bosques de la Amazonia. Todo ello afectará drásticamente a los ecosistemas, ríos, agricultura, producción de energía y medios de subsistencia. El punto de mira no estará ya como ahora en países lejanos, sino que afectará a todos los continentes. Es más, el propio informe indica que avanzamos hacia un incremento de 4ºC de la temperatura del planeta (antes de que termine el siglo), lo cual provocará olas de calor extremo, disminución de las existencias de alimentos a nivel mundial, inundaciones, pérdida de ecosistemas y biodiversidad y una elevación potencialmente mortal del nivel de los océanos.
            No es ciencia ficción, pero si una película de nuestra propia existencia si no ponemos freno al cambio climático y ese freno está siendo desactivado por el capitalismo arrasador y los gobiernos cómplices y responsables de este suicidio mundial.
            Naomi Klein, expone que los tres pilares de las políticas de esta nueva era son bien conocidos por todos nosotros: la privatización del sector público, la desregulación del sector privado y la reducción de la presión fiscal a las empresas, sufragada con recortes en gasto estatal. El fundamentalismo del mercado ha saboteado sistemáticamente desde el primer momento nuestra respuesta colectiva al cambio climático, una amenaza que empezó a llamar a nuestra puerta justo cuando esa otra ideología alcanzaba su cenit.
            En opinión de Naomi y que comparto, asegura que no hemos hecho las cosas necesarias para reducir las emisiones, ya que se entra en conflicto de base con el capitalismo desregulado. Estamos estancados  porque las acciones que nos ofrecerían las mejores posibilidades de eludir la catástrofe y que beneficiarían  a la inmensa mayoría de la población humana, son sumamente amenazadoras para una élite minoritaria que mantiene un particular dominio sobre nuestra economía, nuestros procesos políticos y la mayoría de nuestros principales medios de comunicación.
            Mientras tanto, el cambio climático producido por numerosas causas derivadas de las actividades humanas, continúa su proceso de envolver nuestro mundo y llevarlo a un modelo caótico, donde sin duda nuestra civilización tal como la conocemos hoy día, se derrumbará ante la violencia defensiva de nuestra Tierra.
           Debemos exigir de forma inmediata el cambio hacia un mundo más justo, más puro, más equitativo y respetuoso con nuestro medio. Un mundo donde las políticas sean encaminadas a la protección de la sociedad y de los ecosistemas con los cuales compartimos el hábitat humano. Para ello se hace imprescindible, el control urgente de las multinacionales y grupos de presión que sólo buscan llenar los bolsillos de manera veloz sin preocuparse de las consecuencias que ocasionan su irresponsabilidad.
            Recientemente Vanuatu, un país situado en el Océano Pacífico cercano a Australia y que lo componen un conjunto de islas, ha sido arrasado completamente por el ciclón Pam. La noticia saltó en un primer momento a los medios para después al día siguiente disiparse. Pero la realidad es que jamás un ciclón de esas características destructivas había sacudido este país que hasta el momento vivía tranquilamente y que hoy ha llenado sus ojos de lágrimas. A 270 kilómetros por hora, el ciclón  ha destruido miles de casas, dejado 166.000 personas sin hogar, entre ellos a 82.000 niños. El agua está contaminada, no hay electricidad, son limitados los servicios médicos, 13.000 viviendas destruidas y muchas islas han quedado incomunicadas con decenas de muertos. Pero ya nadie habla de ello. ¿Por qué? Tal vez sea mejor ocultarlo porque es la antesala de lo que puede ocurrir en muchos lugares del planeta.
            Nuestros políticos no ven necesario un cambio cegados por los intereses del partido y porque solo buscan acciones a muy corto espacio de tiempo. El cambio climático solo es usado de forma electoralista y en contadas ocasiones, siempre con  palabras que prometen y que sin embargo el viento y los minutos se encargan de borrar de forma fulminante.
            Mientras que seriamente la sociedad no exija el control de este exterminio abusivo por parte del capitalismo enloquecido y haya un cambio radical en nuestras acciones como sociedad planetaria, estamos sin duda expuestos a caer en el abismo de la ignorancia, en el abismo donde los que queden no tendrán más remedio que caminar entre los escombros de una acelerada economía que nos llevó a la ruina y donde nuevas semillas deberán tomar nuevos rumbos sin el acoso del poder económico que todo lo mueve y que tantos disgustos está dando a la humanidad.

           Las generaciones futuras nos echarán en cara de ser una sociedad pasota ante los claros signos de un cambio climático, de mirar hacia otro lado, de  tener unos líderes políticos que pudieron pero no movieron ni un músculo para poder evitar el mayor peligro con el que la humanidad se haya enfrentado en toda su historia: la ignorancia, la ambición, el poder y la corrupción. Todo junto hará estallar la bomba que nos llevará hacia el abismo de la destrucción humana. Pero tenemos una opción, cambiar de forma radical y enterrar para siempre la estupidez de nuestra huella criminal.



PEDRO POZAS TERRADOS   (NEMO)


miércoles, junio 17, 2015

EL HAMBRE

Diario de un Indignado


           
                Todos en algún momento hemos sentido en nuestro paladar y dentro de nuestro aparato digestivo, esas ganas de comer, de la necesidad  de tomar alimentos para que nos den energías y continuar con nuestra vida apaciblemente hasta que de nuevo las necesidades de nuestro cerebro nos llamen para sentarnos nuevamente a la mesa. Es una rutina y a su vez una necesidad imperiosa que todos los seres vivos tenemos para poder subsistir en un mundo rodeado de tierras movedizas y de ilusiones perdidas, de alegrías poderosas que hacen estremecer nuestro propio ser. Pero sin embargo, cientos de  millones de personas no comen lo que necesitan y sus cuerpos débiles se hunden en la tristeza solitaria de un mundo insolidario que han aprendido fielmente la lección desafortunada de Darwin “el fuerte se come al débil” en su teoría de la Selección Natural.
         
   Sin embargo hay comida suficiente en la Tierra para alimentar a todos sus habitantes y para cuatro o cinco mil millones más. Entonces..¿Por qué millones de personas están muriendo de hambre y de enfermedades derivadas de la desnutrición? ¿Por qué se permite este genocidio humano sin que los organismos internacionales intervengan? ¿Por qué por mucho que se ayude a los países donde la hambruna hace estragos en la población civil, el hambre sigue siendo una plaga que mata y corroe al ser humano? ¿Qué hacen los gobiernos de los países en los que sus ciudadanos con ojos hinchados abandonan sus vidas por falta de alimento? ¿Qué justificación tiene el ser humano, los gobiernos, para permitir que esto ocurra? Por muchas ONGs que existan, el hambre seguirá matando por millones, porque el problema no es la falta de recursos alimenticios, sino el fracaso insistente, brutal y desvergonzado de una civilización. El problema es político y mientras los políticos no pongan fin  a estos asesinatos premeditados que tienen como consecuencia efecto la especulación y el comercio de los alimentos a nivel mundial, seguiremos teniendo campos de refugiados donde un solo mendrugo de pan duro es la diferencia entre la vida y la muerte.


            Hay muy pocos libros que describen tan claramente la crueldad del hambre, como el escrito por Martín Caparrós, argentino y que ha viajado a los núcleos principales de la pobreza y el hambre, destapando al verdadero responsable de millones de muertos en el mundo por hambre “el político”. Su libro que se titula precisamente “EL HAMBRE”, es un canto a la desesperación, la pobreza, la humillación y muerte de millones de personas que no pueden comer lo necesario para subsistir, es una visión nueva que nos indica a los responsables de estos genocidios y que no son otros que los políticos que permiten las especulaciones con los alimentos básicos de subsistencia; los que permiten que millones de hectáreas sean cultivadas solamente para mantener animales que dan de comer a una ínfima parte de la población mundial; que bloquean el comercio de miles de productos para que no sean competitivos en el comercio mundial aumentando la pobreza y destruyendo el comercio interno de los países emergentes; que utilizan millones de hectáreas de maíz, cañas de azúcar, soja y otras semillas de alto valor energético como destino a biocombustibles dentro del sector de transporte; que permiten patentar todo tipo de semillas y que las grandes multinacionales se hagan dueñas de la alimentación mundial arruinando a los agricultores de todo el mundo hasta coinvertirlos en sus esclavos; que violan las constituciones en su ignorancia a la hora de defender y proteger al ciudadano de estos bárbaros culpables de asesinatos en masa; que no dictan leyes para la protección de la soberanía alimentaría; que muchos de ellos corruptos permiten que en sus países se cometan estos abusos por parte de multinacionales del poder y de Bancos Internacionales que solo saben buscar un beneficio acosta de millones de muertos. Pero claro, el poder económico optó abiertamente por lo inducido por Darwin: el fuerte se come al débil.
            Ya lo dijo Jean Ziegler, el que fue relator especial de las Naciones Unidas para el derecho a la Alimentación: “la destrucción, cada año, de decenas de millones de hombres, de mujeres y chicos por el hambre constituye el escándalo de nuestro siglo. Cada cinco segundos un chico de menos de diez años se muere de hambre, en un planeta que, sin embargo, rebosa de riquezas. En su estado actual, la agricultura mundial podría alimentar sin problemas a 12.000 millones de  seres humanos, casi dos veces la población actual. Así que no es una fatalidad. Un chico que se muere  de hambre es un chico asesinado”. Y esta es la pura realidad en un mundo tan globalizado por el poder económico, que la vida sólo es una miseria si puede redundar en beneficios a los poderes fácticos de nuestro planeta.
           Las multinacionales tratan de mantener lo que se llama “control total de la cadena alimentaria”. Las grandes corporaciones como nos relata Martín Caparrós en su libro, controlan el mercado mundial y la mayoría de los mercados nacionales. Como son compradores casi monopólicos pueden fijar precios muchos menores  que los que los productores  podrían esperar si hubiera más competencia para sus alimentos. Pero si el precio global de los alimentos sube, sus beneficios suben de muchas maneras diferentes, usando información privilegiada , retienen stocks enormes, compran  donde está barato  y venden donde está más caro, definen los precios globales, producen aumentos  y descensos temporales de esos precios, aplastan  a productores locales  con precios insostenibles , estiran la ganancia de sus puertos y flotas y depósitos, presionan a los gobiernos para conseguir mejores  condiciones  o medidas que los favorecen, negocian fortunas en los mercados  especulativos, para garantizar sus operaciones con mercadería real.
            Esta es la triste historia del hambre, un jinete del apocalipsis que siempre nos lo han pintado como una existencia casual y es sin embargo un asesinato consentido del capitalismo brutal y sin sentido. ¿Quién lo permite? Los de siempre, los políticos que no han sabido hacerse con el control del bienestar mundial de todas las poblaciones y se han dejado embaucar en muchos lugares por la corrupción, el amiguismo, los intereses, la ambición, el poder...
            En 2008 los Estados ricos gastaron fortunas enormes para salvar a sus bancos y sus más ricos, mientras condenaban a vidas peores (sin ahorros, sin casas, sin trabajo) a muchos de sus ciudadanos. En junio de 2008, cuando millones de personas pedían comida  en las calles de decenas de países, cuando los desnutridos  del mundo llegaban  por primera vez en la historia a la cifra  de mil millones, los participantes de una cumbre de la FAO proclamaron una vez más  que 30.000 millones de dólares por año durante seis años, solucionaría lo más urgente del hambre mundial. Y sin embargo, como denuncia Caparrós, sorprende que los gobiernos  se gasten fortunas con dinero público en el rescate  de los grandes bancos y no se gasten cantidades un tanto más modestas  en el rescate de los hambrientos. El 11 de septiembre de 2001, en Nueva York, casi 3.000 personas murieron a causa de dos ataques aéreos. Ese mismo día 25.000 personas murieron por causas relacionadas con el hambre. Y al otro día otras tantas, y al otro. Martín termina diciendo que las muertes de Nueva York sirvieron para que los grandes poderes políticos del mundo justificaran un aumento exponencial del control social y la represión. Las otras vidas no sirven aparentemente para nada.
            El Hambre no es una causa que se pueda combatir llevando alimentos o donando enormes cantidades de dinero que muchas veces no llega a su destino. El Hambre se lucha mediante leyes y prohibiciones a las especulaciones alimentarias, protegiendo los cultivos y las semillas, controlando el mercado mundial para que sea justo y equitativo, evitando el negocio y castigando a todas las multinacionales que retienen los alimentos para la subida de su precio. El hambre se lucha por vía política, con dignidad, con respeto a la soberanía alimentaría e impidiendo la apropiación de la alimentación mundial por manos de empresas internacionales que solo buscan su beneficio.
            La política debe dar un cambio de 180 grados y concentrarse en el bienestar de una sociedad que pueda vivir en paz, sin sobresaltos, con servidores de lo público que lleven en su corazón las manos limpias. La política es la causante de todas las desgracias humanas. De la guerra, del hambre, de la pobreza, de las enfermedades que podrían evitarse al vivir en un medio limpio y sano, de los miles de productos químicos cancerosos que diariamente salen al mercado sin ningún tipo de control, de la inmigración, de las aguas contaminadas, del cambio climático originado por políticas nefastas. De ahí la importancia del político y la importancia de quien le alije para que cumpla  el sueño dorado de todos los ciudadanos: un mundo lleno de Bienestar y amor.
            ¿Es utópico? Por el momento si, aunque sería lo ideal y por ello, el Hambre que es el tema que nos ocupa hoy, acampa a sus anchas. Mientras ellos mueren, otros se enriquecen, tienen más poder para seguir destruyendo, para seguir asesinando sin compasión, especulando con la vida y justificado por esa maldita Selección Natural de Darwin que ha entrado de lleno en el terreno económico y que sirve de justificación en un mundo que avanza hacia el exterminio por nuestra propia ambición.
            Libros como el escrito por Martín Caparrós, debería ser de obligada lectura en los institutos y universidades, donde la juventud se encuentra en plena enseñanza y que se supone relevarán a los que hoy mal dirigen los pasos de la humanidad. Pero ellos también se están formando por desgracia entre unas paredes irreales, donde mucho de los valores se han perdido y donde seguirán posiblemente los mismos patrones aprendidos de sus maestros, la misma ruta que nos llevara hacia el abismo de lo impensable.
            El Hambre no es un producto adquirido, un mal que nos ha caído a la humanidad o una enfermedad que se evita con voluntarios y donaciones. El Hambre es un acto cruento, es un asesinato de masas permitido por los países, por sus políticos, por la inexistencia de leyes que persigan a los especuladores de la soberanía alimentaria. El Hambre es un pecado cometido por todos nosotros que solo se soluciona con leyes y una política ejercida por hombres y mujeres, políticos comprometidos,  que puedan sin duda acabar con la desnutrición en el mundo.
           Pocas esperanzas tengo de que esto cambie, que los políticos ejerzan el control del poder económico y de las multinacionales para acabar con el atropello de tantas maldades que acaparan al ser humano. Por desgracia necesitamos un cataclismo brutal para que nos muestre la realidad de lo que estamos permitiendo hacer y entonces será demasiado tarde para poder cambiar nuestra sociedad. Tal vez esa sería la única forma para que los que queden, puedan redefinir nuevamente el umbral de una sociedad más justa y limpia, con más respeto por lo vivo y por nuestro entorno.
            Aún queda una pequeña luz que podemos alcanzar, capturarla y atraerla hacia nuestra morada que cada vez más se está quedando en tinieblas.  Todo depende de nuestra voluntad, de la tuya, de la mía, de la esperanza y del cambio de rumbo de nuestras vidas.



PEDRO POZAS TERRADOS (NEMO)




ESTELAS EN EL CIELO

Pocas veces miramos a nuestro alrededor para observar la naturaleza que nos rodea, nuestro entorno. Las prisas y los pensamientos que se suceden de forma continuada dentro de nuestras preocupaciones diarias, ocupan mucho tiempo, sin reparar que algo grave está ocurriendo en nuestros cielos, algo que ya está siendo objeto de preguntas parlamentarias  en la propia Unión Europea.
            En ocasiones, como lo demuestran las fotografías que presento como prueba de lo que denuncio, nuestros cielos se ven afectados por estelas que dejan aviones que no son de condensación normales ya que si lo fueran desaparecerían en pocos minutos y que se cruzan unas con otras formando figuras geométricas que permanecen durante horas, ensanchándose cada vez más hasta quedar un cielo blanquecino, cubierto por una fina capa de nubes artificiales.
           Mucho se está hablando de éstas estelas misteriosas que aparecen normalmente en cielos despejados y limpios. ¿Son fumigaciones con partículas de métales pesados encaminadas a combatir el cambio climático dentro de lo llamado geoingeniería?. Lo cierto es que no es normal y no puede ser tampoco bueno, que éstas estelas cubran durante horas nuestros cielos sin que desaparezcan y que aviones misteriosos muchas veces en paralelo, vuelen cercanos los unos a los otros fuera de las rutas normales aéreas y cercanas como en nuestro caso a un Aeropuerto.
            Todas las fotografías que adjunto las he realizado el mismo día en la zona del Sector Islas de nuestra ciudad.
            Alguien tiene que dar explicaciones concretas de lo que está ocurriendo encima de nuestras cabezas por nuestra salud y seguridad. Tenemos el derecho de ser informados y mientras, la comunidad científica calla, el gobierno lo ignora y las estelas siguen apareciendo sin que nadie las controle ni analice. Sean lo que sean no puede ser nada bueno.
           Cualquiera que tenga un poco de inquietud lo puede comprobar por sí mismo, como estas estelas se adueñan del cielo ensanchándose poco a poco, mientras vemos aviones soltándolas en rutas, navegando en paralelo muy juntos, cruzándose.
            ¿Qué está pasando? ¡Qué nos quieren ocultar? ¿Qué contienen esas estelas que permanecen horas y horas en el cielo hasta que se disuelven formando una capa blanquecina?. Las imágenes hablan por sí mismas. Esto no es normal. Hay un silencio profundo ante estas estelas que asolan nuestros cielos. Si el ciudadano no exige información, no se preocupa por lo que puedan estar manipulando y que posiblemente esté afectando nuestras vidas, entonces habremos fracasado como sociedad crítica y seremos simples marionetas en un globo que se deshace y se lamenta.





PEDRO POZAS TERRADOS

Fotografías realizadas todas ellas por Pedro Pozas Terrados, desde Sector Islas.





martes, junio 02, 2015

ENTREVISTA PEDRO POZAS SOBRE EL COLTAN.

ENTREVISTA FORMULADA A PEDRO POZAS POR PRENSA DIGITAL

-¿Qué tendría que hacer la comunidad internacional para que se acabaran los conflictos relacionados con los minerales de sangre?

En primer lugar hacer una moratoria y no aceptar coltan de la República Democrática del Congo donde se extrae el 80% de todo el mineral, hasta que todas las minas no hayan sido inspeccionadas por personas independientes sin previo aviso. En las minas es muy difícil entrar para ver lo que hay y los pocos medios que han podido entrar, han tenido muchas dificultades y tras largas horas han accedido, tiempo suficiente para sacar a los menores de edad de la zona.

Además de todo ello, hay un tráfico ilegal de coltan en ese país que no es supervisado por nadie y que entra en la ruta del comercio internacional, a cambio muchas veces de armas para que las guerrillas puedan surtirse y sigan con la explotación de este mineral a base de esclavos humanos.

Además se debería de inmediato apoyar de forma contundente el reciclado de todos los aparatos que contenga coltan y que son inservibles para poder reutilizarlos nuevamente. Millones de móviles dejan de usarse en un año de forma continuada.

-En concreto el Parlamento aprobó el pasado miércoles una enmienda que obliga  a todas las empresas de la cadena de producción a identificar de dónde provienen los materiales que comercia. Si, finalmente, se tomara una medida así en la Unión Europea, ¿qué repercusiones tendría en la industria de la minería dedicada a estos minerales y en el comercio de aparatos electrónicos?

Pienso que ninguna. Hay muchos mecanismos para blanquear el coltan, como lo hay para el dinero. Las multinacionales siempre van a optar por lo económico para sacar rendimiento y si no se toman medidas drásticas de control, todo seguirá igual. Hay mucho negocio en juego. Pasa igual que con el Biodiesel procedente de las plantaciones de palma de aceite. Se destruye las selvas para plantar Palma de Aceite y asi obtener el biocombustible cuyo producto es enviado a otro país para su elaboración y de allí la venta ya blanqueada a los países que solicitan el Biodiesel.

La problemática esta en el propio país que permite la explotación abusiva y sin control de las minas, con un secretismo y protección que puede estar al borde de ser considerado un crimen de lesa humanidad. También en las multinacionales que sin escrúpulos compran el coltan sin importarles las vidas y la situación en que viven los “mineros de la muerte”. Y por último de los países receptores del coltán, los llamados “industrializados”, donde necesitan ese mineral para la elaboración de sus productos, interesándoles este sistema en lugar de reciclar.

Por otro lado la totalidad del coltán extraído del mundo como ya he mencionado, en un 80%, es procedente de la República Democrática del Congo. Por lo tanto la única forma que hay para acabar con este grave problema es exigir a la RD Congo, la legalización de todas sus minas, el control inmediato de las mismas para evitar los esclavos y el trabajo de los niños en condiciones deshumanizadas, la inspección de las mismas por observadores independientes.

Es muy difícil cuando ambas partes, los que extraen el coltan y los receptores, les gusta el sistema de ahora sin importarles de donde proceden e ignorando la sangre derramada que hay detrás de estas actividades.

-¿Qué puede hacer la población ante esta situación?

Hacer un boicot de todos los productos que contengan coltan hasta que se tomen medidas eficaces y necesarias para combatir esta infamia. No podemos permitir el desarrollo tecnológico a base de la explotación, la esclavitud, la muerte y la sangre de miles de personas. El mundo no se puede sostener con la esclavitud y la muerte, hay que buscar fórmulas para poder vivir y avanzar en nuestra sociedad con dignidad y la cabeza bien alta. Estamos cerrando los ojos a una realidad que no queremos ver. Pasa igual que con la destrucción de las selvas tropicales o el cambio climático. El hombre ha llegado a un estatus tal que no le importa lo que estamos haciendo sin pensar en el futuro. Destruimos en base a un capitalismo desmedido y sin control que arrasa los recursos de la naturaleza sin poner freno y sin un razonamiento lógico.

Debemos exigir el reciclaje del coltán y buscar soluciones que no impliquen el abuso, la esclavitud…que nuestros móviles y ordenadores no tengan sangre inocente derramada.

¿El consumidor tiene medios para saber si los productos electrónicos que compra contienen minerales de sangre? Actualmente, ¿es posible rastrear la cadena de producción en la que están involucrados estos minerales?

Es imposible. El consumidor no tiene información de ninguna clase a este respecto. Las multinacionales se guardan de donde proceden las materias primas de la elaboración de sus productos electrónicos. Es más, solo hasta hace poco, hemos conocido que el coltán es imprescindible para su fabricación. Nosotros desde el Proyecto Gran Simio lo llevamos denunciando hace cinco años sin que nadie haga nada.

Las medidas que ha puesto ahora la Unión Europea, son totalmente escasas en base principalmente a la cantidad de lobbies existentes en el Parlamento que controlan las decisiones de los europarlamentarios. Toda medida que afecte a las multinacionales y que no sean económicamente beneficiosas, son paradas o reducidas por estos lobbies que deberían prohibirse en un sistema que se supone democrático.

Es imposible rastrear la cadena de producción en un sistema como en el que estamos inmersos, donde la información es sesgada y donde el mundo de la política se mezcla con los intereses de las multinacionales y viceversa.


-¿Actualmente existen algunas empresas que ya estén tomando medidas para garantizar que sus productos no contienen este tipo de minerales? Si es así, ¿qué medidas son? 

Ignoro este punto. Pero una cosa es decirlo y otra hacerlo. ¿Quién nos garantiza que eso es verdad?. Ellos tienen el poder y el blanqueo como he dicho al principio de esta entrevista, es fácil de hacerlo como se blanquea el dinero o la explotación de diamantes.


Las empresas saben que la sociedad cada vez es más sensible en estos temas e intentan  lanzar mensajes para captar el consumo de sus productos. ¿Pero quién nos confirma la verdad? ¿Qué mecanismos tiene el consumidor para reclamar la información? Hoy por hoy ninguno efectivo.




http://simiomobile.com/

http://es.blastingnews.com/internacionales/2015/05/la-union-europea-un-paso-mas-cerca-de-controlar-los-minerales-en-conflicto-00416453.html



PEDRO POZAS TERRADOS
Director Ejecutivo
Proyecto Gran Simio (GAP/PGS-España)

lunes, febrero 16, 2015

COLTAN: SANGRE Y MUERTE




La extracción de Coltán, un mineral muy escaso y que es empleado para uso de alta tecnología; ha provocado un largo conflicto bélico interno en la República Democrática del Congo, que desde 1997 hasta nuestros días, ha causado más de cinco millones de muertes. El control por las minas de este mineral escaso, así como por la extracción de diamantes, ha originado que este conflicto durara tantos años y se cobrase tantas muertes ante los ojos cerrados de la comunidad internacional. Han existido y existen aún verdaderas hambrunas en muchas regiones de este país que soporta una deuda externa casi insostenible. Sin embargo, es uno de los países con mayor riqueza, siendo “La cuenca del río Congo”, la segunda selva más importante de la tierra.
En las montañas del parque Nacional Kakuzi Biega, donde se extrae el 80% del Coltan del mundo, han acabado con la vida de cientos de gorilas, perdiéndose para siempre poblaciones muy importantes para la supervivencia de este simio en peligro de extinción. Para la declaración de Parque Nacional, se expulsó a tribus indígenas abandonándolas a su suerte sin que nada se haga por ellas. Los niños mueren de enfermedades y malnutrición cada día porque son incapaces de conseguir un hospital mejor equipado. Miles de civiles han huido al interior de la selva, donde se enfrentan al hambre y a las enfermedades. Ha sido la guerra que más muertes ha generado desde la segunda guerra mundial, con mil víctimas mortales diarias. Otros miles acabaron con sus manos mutiladas, violaciones a menores y hasta la incalificable aberración de obligar a padres a cometer canibalismo con sus propios hijos una vez asesinados. Un verdadero infierno en la que el mundo cerró los ojos por claros intereses económicos. Mercenarios extranjeros alimentaban los enfrentamientos cambiando armas por los preciados metales, mercenarios pagados por el mundo civilizado, el mismo que utilizaba las materias primas con olor a muerte, el mismo que se horrorizó de las matanzas, el mismo que mando a los cascos azules a estar de brazos cruzados mientras la muerte inundaba las calles.





Leonaro Da Vinci: una profecía oculta.
Leyendo uno de los cuadernos de notas de Leonardo da Vinci, en uno de sus apartados dedicado a diversas profecías, me sorprendió hallar una advertencia clara y concisa, sobre la destrucción de los bosques tropicales y la eliminación de sus moradores que coincide plenamente con el conflicto ocasionado por el Coltan. Ciertamente nadie hasta ahora había puesto atención a ese mensaje oculto entre sus cuadernos, a esa claridad en la que nos advierte sobre nuestra mala gestión, nuestro ímpetu arrasador, nuestro espíritu destructor. Leonardo (1452-1519) nos advertía con insistencia y no bajo un código secreto, sino abiertamente en uno de sus cuadernos dejados como legado de su aportación a la ciencia, que:
"Se verán sobre la tierra seres que siempre están luchando unos contra otros con grandes pérdidas y frecuentes muertes en ambos bandos. Su malicia no tendrá límite. Con su fortaleza corporal derribarán los árboles de las selvas inmensas del mundo. Cuando se sientan hartos de alimentos, su acción de gracias consistirá en repartir muerte, la aflicción, el sufrimiento, el terror y el destierro a toda criatura viviente. Su ilimitado orgullo les llevará a desear encumbrarse hasta el cielo, pero el excesivo peso de sus miembros les mantendrá aquí abajo. Nada de lo que existe sobre la tierra, debajo de ella o en las aguas quedará sin ser perseguido, molestado y estropeado, y lo que existe en un país será traspasado a otro. Sus cuerpos se convertirán en tumbas de todos los seres que ellos mismos han matado."
En otra de sus hojas escritas nos dice:
"Los metales saldrán de oscuras y lóbregas cavernas y pondrán a la raza humana en un estado de gran ansiedad, peligro y confusión.......¡Qué monstruosidad! ¡Cuánto mejor sería para los hombres que los metales volvieran a sus cavernas!. Con ellos, las inmensas selvas serán arrasadas de sus árboles y por su causa perderán la vida infinito número de animales” .

El nombre ‘coltán’ procede de la abreviatura de columbita y tantalita, minerales que contiene este tipo de roca. De estos minerales se extrae el tantalio y el niobio, utilizados en distintas industrias de aparatos eléctricos, centrales nucleares, misiles, fibra óptica y otros, aunque la mayor parte de la producción se destina a la elaboración de condensadores y otras partes de los teléfonos móviles y ordenadores, así como necesarios para la navegación espacial de nuestros satélites y naves espaciales.
La escalada de precios del coltán comenzó hace relativamente poco tiempo y tuvo que ver con el uso de tantalio para la fabricación de microchips de nueva generación que permitían baterías de larga duración en teléfonos móviles, videojuegos y portátiles. Los precios se dispararían aún más, unos años antes del año 2000, cuando comenzaron a escasear las reservas de coltán en Brasil, Australia y Tailandia. Las multinacionales pusieron el punto de mira en la República Democrática del Congo y fomentaron una guerra que aun tiene secuelas y continua en algunas regiones, donde se intercambiaba armas por el preciado mineral indispensable para que los países occidentales puedan avanzar tecnológicamente…¿pero acosta de qué? De sangre inocente, esclavitud, violación de los derechos humanos, violaciones a mujeres y niños, miles de niños muertos aplastados y asfixiados al extraer el coltán, mutilaciones…millones de muertos que pesan sobre nuestra conciencia porque estamos permitiendo este crimen de lesa humanidad a cambio del bienestar y la tecnología de los países ricos. ¿Podemos dormir tranquilos ante tanta injusticia y asesinato? ¿Qué precio estamos pagando? Hoy día todos condenamos la esclavitud de los negros y lo vemos como una aberración humana o el exterminio nazi de los judíos. Sin embargo nadie se escandaliza por este otro exterminio oculto que es igual de aterrador y espeluznante que los realizados en los siglos pasados. Interesa no saberlo, pasar de puntillas ante las débiles denuncias que de vez en cuando salpican los medios de comunicación.
Las Compañías de telefonía móvil no son capaces de unirse y tomar soluciones ante este panorama que se desarrolla en las minas de coltan que están controladas por el ejército o guerrilla y donde el tráfico ilegal es un hecho permanente y donde compañías incluso españolas e intermediarios españoles como vimos en el documental reciente del programa “Tierra Hostil”, no les importa cómo se adquirir el coltan. Solo buscan que les salga lo más barato posible. La sangre de decenas de miles de hombres y mujeres, la muerte de miles de niños y el uso de la esclavitud llevado a lo más miserable de un ser humano, les deja totalmente indiferente.
Cuanta maldad hay en los seres humanos y cuánta razón tenía Leonardo Da Vinci en su descripción sobre los metales de la tierra. El hombre autodenominado “sapiens”, no es capaz de utilizar los recursos naturales de una forma sensata y con el respeto a los valores más fundamentales de esta Tierra: la vida.
Cuando tengamos en nuestras manos el teléfono móvil, la tablet, el portátil, el ordenador…..no debemos olvidar nunca de la sangre inocente vertida por tener este lujo ya imprescindible en nuestro desarrollo tecnológico, social y científico. Aún sin asesinar a nadie, nuestras manos están manchadas de almas inocentes que mueren sin aliento, sin vida, sin sonrisa, sin alegrías en beneficio de nuestra sociedad. Ellos también son Charlei. El mundo se conmueve por un acto terrorista donde mueren por desgracia 12 personas y el mismo mundo olvida la muerte y el asesinato de decenas de miles de personas y miles de niños que se encuentran tras la cara oculta del Coltán.

Medidas a adoptar.

Debemos emplear todos nuestros conocimientos en la técnica para que la humanidad avance, pero lo debemos hacer con el respeto a la naturaleza, sin que esos avances signifiquen por otro lado destrucción, desolación y muerte en la extracción de materia prima. Es importante el respeto al medio ambiente, a las poblaciones locales y que la recogida del Coltán, no se realice con enfrentamientos bélicos o destrucción de la biodiversidad. La Comunidad Internacional debería adquirir un Código de Conducta para impedir el comercio de minerales, madera o cualquier otra materia prima, que provenga de regiones en conflicto donde no se respete el fundamental derecho: la vida. No debemos permitir que estos recursos sean extraídos de países pobres donde el hambre, conflictos bélicos, dictaduras, explotación humana  y destrucción de recursos naturales  sea la norma, ya que el dinero obtenido solo beneficia a los mandatarios de turno y su  pueblo seguirá pasando hambre y miedo de vivir.
Hay que buscar  mecanismos suficientes para reciclar los teléfonos móviles al objeto de ser empleados nuevamente en la fabricación de los nuevos y un sistema de evaluación internacional que prohíba la entrada en el mercado de estas materias primas procedentes de zonas dudosas y sancionar de manera ejemplar, a las multinacionales que operan y se enriquecen cometiendo verdaderos crímenes de lesa la humanidad.
Aún estamos a tiempo de  parar este eco-genocidio anunciado por Leonardo y que hace tiempo ha comenzado a destruir las vidas de millones de personas. En tus manos depende. El consumidor tiene la fuerza, el poder de hundir multinacionales. Los poderosos son los ciudadanos de a pié que consumen los productos y por ello debemos de exigir que todos los artículos de venta incluidos los teléfonos móviles procedan de manos limpias, de palomas de la paz y no de sangre, muerte y destrucción.
            Nuestro corazón ha de ser sensible al sufrimiento del mundo, sensible a cuidar una Tierra única en la que nuestros hijos y las generaciones futuras tengan derecho a vivir de igual forma que nosotros y por ello tenemos la responsabilidad de proteger nuestro entorno y  los seres vivos que en él vivimos.


PEDRO POZAS TERRADOS (NEMO)







martes, febrero 10, 2015

ECOTURISMO RESPONSABLE - EL RESPETO A LOS PUEBLOS INDÍGENAS





El 23 de julio del 2007, los medios de comunicación y Organizaciones medioambientales, dieron la voz de alarma internacional  tras conocer la muerte de cuatro gorilas de montaña en la provincia de Kivu Norte de la República Democrática del Congo (RDC), en el mismo límite del Parque Nacional de Virunga (declarado en 1925) siendo la primera área protegida de África y convirtiéndose en Patrimonio de la Humanidad en 1979. Cuatro gorilas, un macho y tres hembras de la familia de Rugendo, habían sido abatidos a tiros y sus cuerpos fueron recogidos en improvisadas camillas atados a las mismas y llevados a los guarda bosques que vigilan el Parque, cuyas fotografías dieron la vuelta al mundo.
          
  La casualidad hizo que una compañera fotógrafa del Proyecto Gran Simio (PGS), a los pocos días de producirse estas muertes, viajó a la zona del lado Ruandés, para ver a las poblaciones visitables de  gorilas de montaña dentro del Parque Nacional de Virunga.  Tras  hacer un reportaje sobre los gorilas, realizó una investigación para saber que ocurrió en realidad con la muerte de gorilas, porque desde el PGS no entendíamos muy bien qué es lo que ocurrió al existir diversas versiones que se contradecían. Entrevistó a varias personas conocedoras de la zona e incluso del lado de la RDC. La verdad que encontramos y denunciamos a través de una nota de prensa, es que los gorilas habían sido muertos por los pigmeos, un pueblo indígena que vivió durante milenios en el territorio del que ahora es Parque Nacional y fueron expulsados de sus tierras en 1925, para que a los ojos del mundo vieran que se daba un gran paso de protección a la biodiversidad donde los gorilas de montaña vivían. Pero todo el mundo se olvidó de los pigmeos, realojados al borde del Parque Nacional, expulsados de sus tierras y campos, olvidados sin ayuda sanitaria o educación como les prometieron y siendo detenidos en muchas ocasiones acusándoles de cazadores furtivos.
           
El Parque Nacional de Virunga, además de estar en tres países con 8.000 kilómetros cuadrados, 250 son los que se encuentran en la RDC. En la provincia de Kivu Norte de este país, en el límite mismo del Parque, fueron donde encontraron a estos gorilas. Parte de la familia de Rugendo descubrió el campo de patatas de una familia de pigmeos y todos los días bajaban a comérselas. La patata era la única comida de estos desheredados de su tierra y a pesar de las frecuentes denuncias a los guardas forestales, los gorilas seguían comiendo las patatas, motivo por el cual los mataron para evitar quedarse sin comer. No sabían que eran especies protegidas, que era delito y menos que estuvieran al borde de la extinción. Lo único que ellos hacían era sobrevivir al expulsarles de sus tierras ricas en frutas, agua y carne. ¿Qué hubiéramos hecho nosotros para defender a nuestra familia que se está muriendo de hambre y que el gobierno no les ayuda a pesar de recibir millones de euros destinados a los pigmeos por haberles sido expulsados de sus tierras, dinero que da Naciones Unidas por ser Patrimonio de la Humanidad? Esto es algo que no se puede permitir por parte de nadie que diga defender el medio ambiente. No se puede declarar una zona como Parque Nacional y realizar la expulsión de pueblos ancestrales y condenarlos a su desaparición, al suicidio, a la muerte siendo a todas luces un crimen de lesa humanidad.
          
  Los Pueblos Indígenas jamás han sido responsables de esta hecatombe salvaje de la destrucción y muerte de la vida que a nivel global está afectando al cambio del clima y la extinción de miles de especies en nuestro planeta. Ellos, los nativos, siempre han sido los guardianes del planeta, de las selvas donde viven, de los árboles milenarios que durante miles de años han sobrevivido en el planeta. Ellos, los pueblos indígenas deben ser respetados y sus tierras conservadas para que sean gestionadas por su sabiduría. Los culpables son los gobiernos que permiten a las multinacionales acampar a sus anchas llevándose y destruyendo la riqueza natural de los bosques tropicales.
           
En este sentido desde el primer momento, PGS ha luchado por la conservación del hábitat de los grandes simios, los homínidos no humanos y por el respeto a los pueblos nativos que conviven en paz con la biodiversidad de sus ecosistemas uniéndose recientemente a la campaña lanzada a nivel internacional por la Organización Survival, que lucha por los derechos de los pueblos indígenas, denominada "Los Parques necesitan a los Indígenas".
            
Otros ejemplos según han denunciado Survival, se encuentran entre los Bakas del sudeste de Camerún, donde muchos de ellos están siendo ilegalmente forzados a salir de sus tierras en nombre de la “conservación”. Se les acusa de caza furtiva porque cazan para alimentarse, y se enfrentan a arrestos, palizas, tortura y muerte por las patrullas antifurtivos  que apoya WWF Internacional. Se debe poner fin a estos abusos que violan sistemáticamente los derechos humanos y de los pueblos indígenas y no colaborar con gobiernos que permiten esta violación de los derechos humanos.
            En la Reserva de Tigres de Kanha, en la India, también en nombre de la conservación de tigres, los indígenas están siendo expulsados forzosa e ilegalmente de su tierra. Esta reserva es el lugar donde transcurren las tramas de El libro de la selva de Kipling. Por toda la India, muchos más pueblos tribales se enfrentan a una amenaza similar, según denuncia Survival. Personas indígenas expulsadas denuncian que el Departamento de Bosques amenazó con liberar elefantes que aplastarían sus hogares y cultivos si no se marchaban inmediatamente. El área es el hogar ancestral de las tribus baiga y gond, que afrontan un futuro desolador sin sus selvas. Las familias han sufrido acoso y hostigamiento durante años para que se fueran de la reserva. Cuando finalmente fueron expulsadas, no recibieron tierra ni apoyo para establecerse en el exterior. Meses después de haber sido desterradas, las familias denuncian que únicamente han recibido una parte de la compensación que esperaban. Otros no han recibido nada.
           
Esta es la cruda realidad. Nosotros, nuestras multinacionales, los gobiernos destruyen la biodiversidad del planeta y en lugar de parar esa destrucción global, dejamos que sigan arrasando la vida mientras acotamos algunas pequeñas zonas que llamamos Parques Nacionales y como respuesta a nuestra propia impunidad, expulsamos de esas tierras a los que desde siempre han habitado con armonía la naturaleza echándolos a ellos la culpa de ser cazadores furtivos y arrasar la selva. Así se escribe muchas veces el tan vitoreado conservacionismo. Debemos ser críticos con nosotros mismos y poner fin a estos abusos hacía los pueblos que han habitado desde siempre en plena armonía con la naturaleza.
En Kalahari Central, un  cartel situado en la entrada de la Reserva de Caza que prohíbe a los bosquimanos cazar. ¿Pero se prohíbe también a los occidentales ricos y poderosos que viajan por capricho a matar y cazar para sólo obtener una fotografía de su trofeo pisándolo o llevándose con él parte de su cuerpo mutilado?
El ecoturismo debe ser responsable y no practicarse en aquellos lugares donde los pueblos nativos han sido expulsados de sus tierras, donde los gobiernos corruptos permiten el ecoturismo por el dinero que les aporta y sin embargo tienen a su pueblo en la miseria y muertos de hambre en un claro genocidio y ecocidio. El ecoturismo no puede fomentar la visita de los gorilas de montaña, mientras el pueblo de los pigmeos es apaleado y expulsado de sus tierras que se encontraban en el interior del Parque. Se deben respetar a las poblaciones nativas en todos sus ámbitos y tener la seguridad que ellas reciben beneficios de ese ecoturismo.
Una frase recogida de Survival nos muestra toda la realidad y a su vez belleza de los guardianes del planeta: “Nuestra relación con el bosque es como la de un niño con su madre. Los grupos medioambientales occidentales no pueden entenderlo”, ha declarado Muthamma, líder Jenu en Kuruba (India).
No podemos colaborar con gobiernos que no respeten los derechos de los indígenas y la biodiversidad de su tierra. De esto pecamos mucho los occidentales, porque a veces es cierto que el turista actúa con buena fe, quiere participar en una observación directa de elefantes o gorilas de montaña indicándoles que el costo de ese viaje va a beneficiar a los grupos locales. Y nos lo creemos. Pero además de tener abiertos nuestros ojos, tenemos que tener abierto nuestro corazón y antes de emprender la hazaña, debemos investigar a quien beneficio y a quién no.
Por otro lado los grupos ecologistas internacionales que colaboran en muchos países de África, Asia, América del Sur….donde las selvas tropicales están siendo arrasadas de una forma veloz y contundente; siempre tienen que actuar dando el apoyo a los pueblos nativos y campesinos de la zona y trabajar con ellos, desde la propia base, si quieren declarar una zona como protegida y jamás permitir la expulsión de sus tierras. Hoy día, son asesinados líderes indígenas y de campesinos por defender la tierra, sus selvas y su historia ante la ceguera de la comunidad internacional.  
Los pueblos ancestrales no son las multinacionales que arrasan la vida, ellos son los verdaderos vigilantes de la naturaleza amenazada.







PEDRO POZAS TERRADOS  (NEMO)
Fotografías (Ahisa Bonet)