sábado, noviembre 17, 2007

GENOCIDIO POR OMISIÓN DE AUXILIO


Una vez más, Alberto Vazquez-Figueroa, mi gran amigo, me manda este escrito que publico integramente y del cual sacaremos desde luego, conclusiones de como el poder económico impera en nuestras vidas, en las vidas de los politicos, de las multinacionales, de la sociedad en su conjunto. Como inventos, propuestas, consejos que son buenos para la humanidad, para el avance de la dignidad, se hunde siempre bajo el yugo de fajos de billetes. Una realidad extendida, un genocidio por omisión de Auxilio.

Pedro Pozas Terrados


Galicia está pasando sed por primera vez en su historia, los cultivos de la costa mediterránea se abandonan y existe una guerra feroz entre autonomías por culpa de la sequía, pero aun así España donará mil millones de euros con el fin de solucionar los problemas de abastecimiento de agua en una Latinoamérica que cuenta con dos de los cuatro ríos más caudalosos del mundo.

Es como si yo pretendiera resolver los problemas económicos de Bill Gates.
¿Acaso se piensa utilizar la política de trasvases que aquí rechazó o se pretende desalar agua de mar a 0,60 € metro cúbico que es lo que propone para nuestros agricultores la Ministra de Medio Ambiente?

Si tan solo en España el negocio de la desalación generará unos ingresos de seis mil millones de euros en los próximos diez años, en un continente que tiene ocho veces más habitante serán unos cincuenta mil millones los que irán a parar casi íntegramente a manos de media docena de empresas especializadas.

Pero para que eso sea posible resultara imprescindible que cada español, sea hombre, mujer, niño, anciano, enfermo o desahuciado por no pagar la hipoteca, aporte veinticinco euros de su bolsillo; unos cien por familia y a fondo perdido.
Y poco importará que algunas de esas familias hayan tenido que abandonar los campos en que nacieron y los cultivos de los que siempre vivieron porque ya no puedan regarlos; al parecer son prioritarios los intereses de las empresas españolas en el extranjero pese a que luego Fidel Castro, Hugo Chávez o Evo Morales acaben nacionalizándolas.
A raíz de tan alentadora noticia se ha iniciado una gran campaña publicitaria, “Y si nos inspiráramos en las nubes”, destinada a convencernos de que en que su sistema de desalación, costoso, obsoleto, que consume una enorme cantidad de energía a todas horas y envía inmensas cantidades de salmuera de regreso al mar, radica la solución a todos nuestros problemas.

Esta financiada por la “AEDyR”, (Asociación de Empresas de Desalación y Depuración), que ven como su cotización en bolsa se dispara.

Mientras tanto la Ministra Narbona se encarga por mantener bajo siete llaves los estudios que realizaron sus propios técnicos y que demuestran que existen métodos por los que se podría reducir a la cuarta parte el coste de ese agua desalada consumiendo únicamente energía residual nocturna y sin enviar salmuera al mar lo que impide que exista impacto ambiental.

Consciente de que sus días al frente del ministerio están contados -unos ciento veinte más o menos-continúa ignorando a cuantos le recuerdan que cada quince segundos un niño muere por falta de agua, lo cual podría paliarse si se decidiera a dar luz verde a esos estudios en los que invirtió el dinero de los contribuyentes.

Ante semejante actitud tan solo cabe preguntarse si el hecho de mostrarse insensible a la desgracia de cientos de millones de seres humanos a sabiendas de que podría remediarse- aunque tan solo fuera en una pequeña proporción- no podría calificarse como un nuevo delito: “Genocidio por Omisión de Auxilio”.

¿Qué derecho tenemos a echarle en cara a un pobre muchacho asustado que no intervenga mientras un energúmeno maltrata a una joven inmigrante en el metro, si guardamos silencio en casos como éste?

Por otro lado desearía señalar que me sorprendió el hecho de que durante las jornadas sobre cambio climático a las que asistí en Sevilla, el señor Al Gore insistiera sobre la necesidad de que nuestro país utilizara mucha mas energía eólica cuando tenía el deber de estar al tanto de que de esa costosísima energía apenas se aprovecha el diez por ciento y está causando graves problemas a una Red Eléctrica Nacional que se queja y con razón de tal abuso.

Pero lo entendí al conocer la noticia de que su empresa, “Generación Investiment”, acaba de entrar con fuerza en el capital de “Abengoa”, uno de los principales fabricante de aerogeneradores del mundo.

Esa es a mi modo de ver “Una Verdad Incomoda”, por lo que empiezo a temer que la incuestionable realidad que acepto sin reparos del cambio climático se está convirtiendo no obstante en el gran negocio de los especuladores del futuro.

Una vez mas los débiles resultaran perjudicados y una vez mas los poderosos resultaran beneficiados porque con la disculpa del “calentamiento global” algunos “verdes” han empezado a madurar demasiado pronto.

Alberto Vazquez-Figueroa