domingo, enero 25, 2009

DESIERTOS VERDES


Imaginaros un bosque enorme, alineado, con sus copas de los árboles verdes, haciendo frontera con las cada vez más reducidas selvas tropicales. Imaginaros que salís del camino y os adentráis en su interior con la intención de sacar fotografías o de gravar el paisaje. Lo primero que notáis es que no existe esa vegetación baja que se encuentra en la selva, es fácil andar, saber donde pone uno el pié. Parece ser cómodo. Pensáis que vais a disfrutar. Pero cuando habéis encontrado el lugar idóneo para inmortalizarlo y os paráis para enfocar, veis que algo ocurre, que hay algo anormal en el ambiente…un silencio aterrador atraviesa tus tímpanos y la intuición te dice que pasa algo serio en ese lugar. Y si, una vez que intentas encontrar el motivo, rápidamente percibes que estas dentro de un bosque en silencio y que no escuchas ningún canto de pájaro, nada de nada. Todo silencio y cuando ves que con tu mirada tampoco ves aves volando por el cielo, comprendes que estas ante un bosque muerto, ante un monocultivo, un desierto verde.

Las plantaciones de árboles a gran escala, provocan graves impactos ambientales, sociales y en las economías locales. Impactos como la escasez de agua, dada la alteración de los ciclos hidrológicos y el deterioro de ríos y quebradas; contaminación de aire debido al uso de agroquímicos; el desplazamiento de comunidades enteras debido a la ocupación del territorio; violaciones de los Derechos Humanos, laborables y ambiéntales; impactos en las mujeres, así co
mo grave deterioro de la diversidad cultural, la violencia generalizada, la contaminación por pesticidas y la grave pérdida biológica que han sido ampliamente documentados alrededor del mundo.

Instituciones internacionales como la FAO y el Banco Mundial, así como agencias estatales de algunos países, definen incorrectamente a las plantaciones como bosque, pese a la amplia documentación que prueba que lo único que tienen en común es la presencia de árboles. Los monocultivos sustituyen bosques tropicales u otros sistemas, provocando una grave deforestación, que trae aparejada la pérdida de biodiversidad, inundaciones, el agravamiento de las sequías, la erosión de suelos, la consiguiente contaminación de los cursos de agua por el empleo masivo de pesticidas y la aparición de plagas por la ruptura del equilibrio ecológico y cambios en las cadenas alimentarías; además pone en peligro la conservación del agua, de los suelos, de la flora y de la fauna. La degradación de los bosques disminuye sus funciones en materia climática y su desaparición afecta a la humanidad en su conjunto. En este sentido se traslado esta misma queja en la Declaración internacional en contra del “maquillaje verde” de monocultivos.
Además de todas las problemáticas mencionadas, estos desiertos verdes originan disminución de la producción de alimentos básicos para los asentamientos humanos de la zona, pérdida de culturas indígenas y tradicionales dependientes de los ecosistemas originales, conflictos de empresas forestales con las poblaciones locales, llegando incluso al asesinato de lideres campesinos y la expulsión violenta de la población rural, deterioro del paisaje en zonas turísticas y fuerte disminución de fuentes de empleo en zonas de tradición agropecuaria convirtiéndose de esta forma, en gentes más pobres y aumento del hambre y la malnutrición en la población local.
¿Podemos permitirnos este lujo? ¿Es que los gobiernos no se dan cuenta que los desiertos verdes, los monocultivos solo benefician a unos pocos y destruyen la vida de una forma brutal y sin sentido? ¿Dónde están los asesores científicos y las Organizaciones Internacionales como la FAO que callan ante este estos ecocidios y violaciones de los derechos humanos?.

El Movimiento Mundial por los Bosques con sede en Uruguay, en un reciente informe sobre “Mujeres, comunidades y plantaciones. Testimonio sobre un modelo forestal social y ambientalmente destructivo” , denuncia que esta pasividad gubernamental debe buscarse en dos ámbitos :por un lado, el peso político de la
industria de la madera en manos de poderosos grupos económicos locales y por el otro, en igualmente poderosos intereses económicos extranjeros, que buscan aprovecharse de los bajos costos locales para obtener sus ganancias.

La lucha silenciosa debido a la censura informativa de los medios de comunicación locales y nacionales de las comunidades locales contra los monocultivos de árboles es un asunto cotidiano en el mundo. Una lucha que ninguna comunidad pidió sino que le fue impuesta. En Asia y el pacífico, comunidades locales en Malasia, Indonesia y Papúa Nueva Guinea luchan contra las plantaciones de palma aceitera y la Jatropha; en África hay luchas contra las plantaciones de caucho, la palma aceitera o para celulosa en Nigeria, Camerún, Liberia, Swazilandia y Sudáfrica y en América Latina, países como Brasil, Argentina, Chile, Ecuador y Uruguay sufren impactos del “desierto verde” de pinos y eucaliptos, mientras que en Colombia avanzan las plantaciones de palma para agrocombustibles, al igual que en Brasil, Venezuela y Centroamérica.


Para empeorar la situación, las plantaciones a gran escala de árboles están siendo pro
movidas como una solución falsa al cambio climático. Por un lado el parlamento Europeo y otras instituciones impulsan la llamada segunda generación de agrocombustibles que se suma a la primera tradicional, basada en madera y que llevará a una rápida y amplia expansión de este monocultivo incluyendo árboles transgénicos. Por otro lado, algunos países en desarrollo ven en un posible fondo bajo la Convención sobre Cambio Climático en una posibilidad de financiamiento a las grandes plantaciones de monocultivos como sumideros de carbono para compensar la pérdida de los bosques que por otro lado fomentan y realizan concesiones a las mismas empresas forestales. Todo un negocio redondo a costa de engaños y mentiras que falsean la realidad.
En diciembre del 2005, el principal general birmano Than Shwe, ordenó el inicio de una campaña nacional de plantación de Jatropha para la producción de biodiesel. El país debía plantar ocho millones de acres (3,2 millones de hectáreas) en un plazo de tres años. Todos los estados y divisiones de Birmania, sea cual fuera su tamaño, debían plantar al menos 500.000 acres. En Rangún el 20% de la tierra disponible quedará cubierta de Jatropha, un pequeño árbol o arbusto originario de México y América Central, cuyo aceite de sus semillas rinden mas aceite por hectárea que otros agrocombustibles. Los funcionarios públicos e inve
rsores, afirman que la gente ha sido multada, arrestada y amenazada de muerte por no cumplir con las cuotas asignadas, dañar las plantas o críticas el programa. Birmania está amenazando la seguridad alimentaría de su propio pueblo. Se está cultivando en campos agrícolas, en jardines domésticos. Se confiscan tierras para cumplir con la cuota impuesta, muchos agricultores están huyendo hacia Tailandia. Los agricultores son forzados a cuidar de la Jatropha en detrimento de su propio trabajo pues no reciben nada del gobierno, es una ley impuesta, es una esclavitud que la Comunidad Internacional debería denunciar. Los aldeanos se ven forzados a “aportar mano de obra voluntaria” en las plantaciones a razón de una persona por familia. Deben traer sus herramientas, su comida y si se niega, son objeto de represalias. El trabajo forzado no es utilizado sólo para plantar Jatropha, sino también para la construcción de fábricas procesadoras de aceite. Sin embargo la Comunidad Internacional permanece en silencio, sin intervenir con claros intereses comerciales.

Sobran una vez más las palabras. Los monocultivos son verdaderos monstruos al servicio de unos pocos, fábricas de muerte y desolación, producto de bosques en silencio, desiertos verdes que se extienden amenazantes a nivel mundial.

PEDRO POZAS TERRADOS (NEMO)

domingo, enero 18, 2009

SITUACIÓN EN GUINEA ECUATORIAL


Situacion de Guinea EcuatorialAlguien dijo una vez que 'Lo único que necesita el mal para triunfar, es que los hombres buenos no hagan nada'.

Es posible que algunos ya lo conozcáis pero no está demás recordarlo. Al fin y al cabo también nosotros le sostenemos
Para que los que no me conozcan, me llamo Fernando Gamboa,y hace unos meses terminé una nueva novela de aventuras titulada GUINEA que en este mes de Octubre saldrá a la venta publicada por Ediciones El Andén.

El motivo de este mail, es mi deseo de compartir con la mayor cantidad de personas posibles, y no sólo con las que adquieran la novela, todo aquello que he averiguado en los meses de investigación previos a la redacción del libro.
Lo que a continuación detallo, aunque pueda parecer exagerado o tendencioso (cuando no simplemente increíble), es rigurosamente cierto y puede ser contrastado por las fuentes que cito.

A muy pocos les debe sonar un pequeño país llamado Guinea Ecuatorial, aún menos sabrían dónde situarlo en un mapa de África, y serán contados los que recuerden que, hasta hace exactamente cuarenta años, los ecuatoguineanos eran tan ciudadanos españoles como un alicantino o un gaditano.

Por entonces, Guinea Ecuatorial era una provincia más de España enclavada en la costa Africana del Golfo de Guinea;

'La perla de África' la llamaban.

Hoy, cuatro decenios después de su independencia, bajo el yugo dictatorial de la familia Obiang Nguema y con el beneplácito de las grandes potencias cuyas empresas explotan sus campos de petróleo y expolian sus reservas madereras, Guinea Ecuatorial se ha convertido uno de los países más subdesarrollados y corruptos del mundo, y el pueblo ecuato-guineano en uno de los más aterrorizados a manos de su propio gobierno.

El actual presidente de Guinea Ecuatorial Teodoro Obiang Nguema, quien lleva29 largos años en el poder tras ejecutar al anterior presidente (su propio tío, otro asesino), ha saqueado, robado y asesinado sistemáticamente hasta extremos inconcebibles, amasando una fortuna que lo convierte en uno de los hombres más ricos del planeta, en uno de los países más pobres de África.
Aunque para ser exactos, no puede decirse que el país en sí sea pobre, pues alberga una de las mayores reservas petrolíferas del continente, cuyos beneficios de explotación reportan al régimen guineano miles de millones de euros. Lo que sucede, es que la familia Obiang se queda con ABSOLUTAMENTE TODO lo que pagan gobiernos y petroleras extranjeras (norteamericanas y chinas sobre todo) por los derechos de extracción. Pero aunque parezca mentira, la familia Obiang no se limita sólo a quedarse con esa ingente cantidad de dinero, sino que además se dedican a robar propiedades privadas (se han apoderado aproximadamente la mitad de los terrenos edificables del país, y no han pagado un céntimo por ellos), salarios (muchos trabajadores han de pagar a la familia del presidente
gran parte de lo que ganan) o negocios de los guineanos no afines al gobierno o a la familia Obiang (que al fin y al cabo es lo mismo), cuya ignominia llega al punto de despojar impune y caprichosamente a sus empobrecidos compatriotas de cualquier bien que posean sin justificación alguna.

Teodoro Obiang y su clan gobiernan Guinea Ecuatorial como lo haría un esclavista con su hacienda. Para ellos, los ciudadanos guineanos son esclavos a su disposición, y el país una finca privada que saquear sin tener que dar cuentas a nadie.

A pesar del río de dinero que fluye desde este desdichado rincón de África, sus habitantes no disponen de servicios sanitarios, educación, seguridad o justicia. Por ejemplo, ante cualquier emergencia médica el Hospital de Malabo es la única opción de asistencia, pero eso sí, bajo ciertas condiciones como: pagar la estancia y el tratamiento por adelantado, y además, llevar todo lo necesario para dicha estancia y tratamiento (y con todo, me refiero a TODO: desde las jeringas o medicamentos necesarios, al colchón, las sábanas o la comida). Sin ir más lejos, cuando hace unos años estuve en Guinea, para realizarle a mi pareja un análisis de sangre el método de extracción consistió en hacerle un corte en la mano con un trozo de cristal.

Pero, por inaceptable que resulte, esto es sólo el principio, y ni mucho menos la peor parte.

Lo que convierte a Teodoro Obiang (conocido como 'El Jefe') y sus acólitos no sólo en ladrones, si no en peligrosos criminales, es la política de detenciones arbitrarias, encarcelamientos injustificados, torturas y asesinatos cometidos contra sus propios ciudadanos. Se calcula que durante su mandato, el actual gobierno guineano ha exterminado a nada menos que el 10% de la población del país, y una cantidad indeterminada ha desaparecido o se encuentra encarcelada ilegalmente y sin juicio previo.

Según el último informe de Amnistía Internacional, los detenidos por la policía y el ejército son torturados sistemáticamente con métodos tan brutales como mutilaciones, rotura de huesos, violaciones, descargas eléctricas en los genitales o, atención: clavar tenedores en la vagina de las detenidas...

Y para quien guste de datos e imparciales estadísticas, ahí van unas cuantas:

- Guinea Ecuatorial produce 400.000 barriles diarios de petróleo
- Exporta casi 1.000.000 de metros cúbicos de madera tropical al año.
- Su Renta per Cápita la sitúa en el número 38 del ranking mundial (por encima de Kuwait o Arabia Saudita) - En cambio, en el Índice de Desarrollo Humano de la ONU ocupa el puesto 121.
- El 151 sobre 163 en corrupción, según Transparency International
- La esperanza de vida es de sólo 43,3 años, según Amnistía Internacional.
- La élite gobernante posee alrededor del 98% de la renta nacional
- El 80% de la población vive con menos de 20 euros al mes.
- El gobierno de Obiang ha convertido a Guinea Ecuatorial en el centro del tráfico de drogas de África Occidental.
- Teodoro Obiang ganó las últimas elecciones con un 99,5% de los votos. Los 13 partidos políticos autorizados, estaban formados por miembros del gobierno.

En una reciente visita a Estados Unidos, la secretaria de estado Condoleezza Rice describió a Obiang como 'buen amigo'.

En Julio de 2003, la radio estatal anunció que: 'El presidente es un dios que está en contacto permanente con el todopoderoso, y puede matar a cualquiera sin que nadie le pida cuentas y sin ir al infierno, porque es el Dios mismo'
Sobran comentarios.

Y lo que personalmente hace que esta vergüenza común me resulte aún más dolorosa, es que el pueblo guineano, uno de los más amables, hospitalarios y generosos que he conocido, haya sido, como cité al principio, parte integrante del estado español. La atropellada y negligente descolonización de Guinea Ecuatorial por parte de España en 1968, es el origen de la inadmisible situación que ahora sufren los guineanos y a la que hoy asistimos con absoluta indiferencia y desafecto.

Pero hay que recordar que los ecuatoguineanos no sólo siguen hablando en castellano, si no que muchas de sus costumbres, celebraciones y tradiciones siguen siendo las mismas que las nuestras. Sus hijos cantan las mismas canciones que cantan los nuestros en el colegio, sus bromas son las mismas, hasta sus palabrotas son las mismas que las nuestras. Son, por decirlo así, unos primos cercanos de los que nos hemos olvidado totalmente, una parte de nuestra familia de la que nos hemos desentendido, ajenos y a veces cómplices de un castigo que de ningún modo merecen.

Porque probablemente, mientras lee este mensaje, una anciana agonizando de malaria pide un médico que nunca llegará.

Un niño está preguntando dónde están sus padres desaparecidos.
Una mujer implora a Dios que la mate, mientras es violada y torturada salvajemente en una comisaría.

Y cada día, Guinea Ecuatorial se hunde un poco más en las tinieblas.

Cada día, nuestra ignorancia nos hace más culpables.

Cada día cuenta.

Alguien dijo una vez que

'Lo único que necesita el mal para triunfar, es que los hombres buenos no hagan nada'.

Quizá este sea un buen momento, para averiguar qué tipo de hombres y mujeres somos en realidad.

Y si te estás diciendo en este instante 'Pero bueno, ¿y yo que puedo hacer?
Aquello está muy lejos'.

Lo cierto es que, por desgracia, no vas mal encaminado.

Guinea Ecuatorial es víctima de la maldición del petróleo, y como puedes imaginar, estados como China, U.S.A. o Francia harán todo lo posible para mantener a Obiang en su poltrona y así garantizar un suministro fiable de crudo para sus compañías petroleras. Así que será muy difícil cambiar las cosas a corto plazo en la maltratada pero aún hermosa Guinea.
Y sin embargo, sí hay algo que podemos hacer por aquella gente: correr la voz.

Estos dictadores de opereta, sólo se mantienen gracias al desconocimiento que tiene el resto del mundo de las fechorías que cometen. Cuantos más de nosotros sepamos lo que sucede, y por qué sucede, más probabilidades hay de que un día quizá no muy lejano, seamos suficientes para decir basta. Cuando políticos propios y ajenos sientan vergüenza de tratar con asesinos como Obiang, o descubran que darse abrazos dictadores que no respetan los más elementales derechos humanos tiene un costo político que sus votantes les van a hacer pagar, puede que las cosas cambien, y entre todos expulsemos de una vez por todas a esos demonios del paraísoPero esta carta es sólo el primer paso, ahora te toca a ti dar el siguiente ayudando a que llegue a la mayor cantidad posible de personas.

Si crees que esta lucha tiene sentido y deseas poner tu grano de arena, reenvía este mensaje a todos tus contactos.

Gracias por tu tiempo y tu ayuda.

FERNANDO GAMBOA "

Gamboa deja al descubierto la aventura real de «Guinea»

Escritor y aventurero, la segunda novela de aventuras de Fernando Gamboa nos presenta a una Guinea demasiado real, regida con mano férrea por el dictador Obiang. Antaño provincia del Estado español, el pequeño país tiene la segunda mayor reserva petrolífera de África.

«Guinea» es la segunda novela de aventuras de Fernando Gamboa, y es también un libro que pretende dar a conocer -y denunciar- la situación de un país africano que fue provincia del Estado español hasta hace tan solo cuarenta años.

Es el autor quien desvela el origen y la pretensión de la novela, que define así: «Es una novela de aventuras que pretende emocionar, que el que la lea disfrute del libro. Pero, en lugar de inventarme una historia, he entrelazado hechos reales y circunstancias reales de Guinea, porque la realidad supera la ficción y las cosas que parecen más increíbles son las reales». Gamboa trata así de reflejar el país africano, por medio de un relato en el que la protagonista es una chica gasteiztarra, porque «si realizas una novela sobre África con un protagonista africano, queramos o no, siempre se nos queda lejos». Sin embargo, con un occidental te sientes más identificado, y «se ve muy diferente Guinea de como la ve un guineano, que tiene una perspectiva de supervivencia». Se trata, por lo tanto, de dos realidades francamente diferentes. «Cualquier occidental que llegue a África, encuentra no otro país, sino otro planeta. Está en un lugar que no entiende nada, y en el que se da cuenta de que todas sus convicciones son una ficción que no se pueden aplicar a todo el mundo y que, de hecho, allí no se aplican». Es el choque de la desesperación, «porque la frustración de cualquier europeo que vaya a África y vea lo que está pasando es que poca cosa puede hacer».

Ante esta dura realidad, Gamboa se adentra en La República de Guinea Ecuatorial, país africano que, tras ser provincia, se independizó del Estado español el 12 de octubre de 1968. En la novela, «he procurado que tanto la crítica al Gobierno de Guinea como la crítica hacia la actitud de los occidentales no sea una crítica pesada, pero que, cuando acabe el libro, quede un poso de conocimiento sobre Guinea, porque lo peor de los paises que viven en estas circunstancias es que no se hable de ellos», aclara el autor, para determinar que «sus dictadores de pacotilla viven amparados en el silencio y en la complacencia de los gobiernos y empresas que se aprovechan de ellos, además de en la ignorancia de la inmensa mayoría».
Un desconocimiento que Gamboa considera difícil de vencer. «Sé que con una novela no cambias nada, pero el fin de escribir esta novela, no es sólo que el lector aprenda de Guinea, sino que luego tenga interés en averiguar algo más, porque solo cuando todos empecemos a hablar de ello puede que quizá empiece a haber algún cambio».

El viajero espera que su relato sirva para dar a conocer la realidad social del país africano. «No es un libro antropológico, pero sí que te haces una idea, en contraposición de cómo vivimos nosotros. Así, te das cuenta de que nuestras preocupaciones son fútiles y absurdas, cuando lo importante es vivir, comer y tener a alguien cerca».

Con la mirada enfocada en Guinea es inevitable hablar de Teodoro Obiang, «presidente» de su país desde el 3 de agosto de 1979. «Es la mano negra que está detrás de todas las desgracias que ocurren en el país», comenta tajante Gamboa. «No pasa nada en Guinea sin que sea responsabilidad suya. El y su familia son como reyes medievales, y el resto del país son vasallos sin derechos». Con una represión brutal, «los últimos años ha matado al 10% de su propia población». Sobre su sistema «tienen una censura brutal y por ejemplo, hace unos años una radio oficial dijo literalmente que Obiang era Dios» remarca Gamboa, para agregar que «actúa como si lo fuera».

Intereses petrolíferos

El viajero tampoco alberga muchas esperanzas de que las elecciones previstas para diciembre de 2009 puedan cambiar gran cosa. «En las últimas elecciones sacó un 99,9% de los votos», recuerda. Para finalizar, Gamboa señala que «la única razón para que un monigote como éste siga en el poder es que hay muchos países y empresas que tienen intereses» en un país que tiene la segunda mayor reserva petrolífera de África. «El petroleo lo sacan directamente los únicos que pueden presionar, Estados Unidos, Europa y China, por lo que la presión internacional no existe, si no es para mantener a Obiang en su poltrona». Y al pueblo no le queda nada, «ni las migajas».

«Escribir `Guinea' era una especie de cuenta moral que tenía que saldar»
Para Fernando Gamboa «los viajes son una forma de satisfacer la curiosidad». Deseoso de conocer más cosas, realizó el viaje a Guinea hace tiempo: «De hecho, he hecho bastantes viajes después», antes aún de dedicarse a escribir, pero esta novela responde a «una especie de cuenta moral que tenía que saldar». Viajero impenitente, Guinea lo impactó muchísimo y «fue, simplemente, de los sitios en los que he estado, del que he salido más cabreado». Según él, África real, «es la gente que vive, que malvive, que sobrevive, y ésa es el África que muy pocos turistas ven -Guinea no es Senegal ni Kenia-». En cuanto al desconocimiento existente, cuando el autor viajó a Guinea «nadie iba allí de viaje, sólo iban cooperantes. Cuando vas allí tienes que pedir un permiso de los lugares a donde vas, tienes que pedir un permiso para tener cámara, si sacas una foto de un lugar que no debes tienes un problema, un grave problema...». Cuando viaja, lo hace no con la perspectiva de pasar una semana en el país, sino años, y en Guinea «encontré un contacto cercano y gente fantástica».

jueves, enero 01, 2009

EL CAMINO OSCURO DE LA IGUALDAD



Un año más, una esperanza perdida en el camino de la igualdad y las lágrimas no paran de llenar cántaros que son derramados a los rios que se vuelven salados.
La muerte y la violencia humana, desgarradora, impetuosa, sorda y tremendamente monstruosa y asesina, no cesa en sembrar alaridos de guadañas negras que decapitan la dignidad del ser humano. Los conflictos armados se siguen extendiendo por el mundo, imparables y sin sentido. El poder económico y políticos ineptos y resabiados, carentes del mas sentido de la humildad o comprensión, continuan machacando a los más débiles, sacando partida de sus acciones que amparadas por la legalidad, solo son verdaderos genocidios consentidos por la Comunidad Internacional.

Hoy, un subsahariano, que sólo buscaba la libertad, el trabajo, las puertas de un primer mundo que ha destruido al segundo, ha sido abatido a disparos en la misma frontera de nuestro país por la policia marroquí. Que orgullosos nos podemos sentir. Ha fracacasado un intento de entrada por parte de humanos...SI "HUMANOS" como nosotros que solo buscan la paz que NOSOTROS les hemos quitado.....que orgullosos pueden sentirse nuestro politicos españoles porque con los acuerdos realizados con el país vecino, se ha impedido que veinte PERSONAS entraran ILEGALMENTE a nuestro país. ¿Tan poco vale una vida?. No me extraña. Resulta que un millón de personas se concentran en madrid para defender a la familia (sin saber que quien la tiene que defender es la propia unidad familiar), o que miles de personas se concentran en la Cibeles por haber ganado un equipo en un juego absurdo. Y sin embargo......diez mil niños se mueren de hambre al día y a NADIE PARECE IMPORTARLE, NADIE SE MANIFIESTA POR ELLOS, NO TIENEN FAMILIA......triste mundo el que me ha tocado vivir y triste mi vida porque yo indirectamente participo como sociedad en este absurdo delirio de lo inhumano.
Un muerto...que más da.......cientos de muertos buscando la libertad son tragados en el mar.....que más da.....mientras no lleguen a nuestras calles, no podrán quitarnos nuestra sensación de bienestar.

Reniego de todas las religiones que han destruido los valores puros del amor. ¿Porque existe tanta ira y tanta maldad en el corazón humano?.....y no me digan que es por no conocer a Dios, muchos de los que le conocen son los primeros que empuñan la espada al hermano y en nombre de Dios, del que sea, mata e hiere a sangre fria. Reniego del ser humano que no ha aprendido a comportarse como un ser civilizado y coherente.

Hoy es dia de año nuevo, pero para mi es un día muy triste y mi corazón esta en ese ser que habia puesto sus esperanzas, se habia gastado todos sus bienes por conseguir llegar a un lugar donde el creia encontrar la vida y lo que encontró es la muerte, una muerte por la que nadie llorará, un entierro donde nadia habrá, un alma que no sabra donde ir y volverá a su Tierra manchada de sangre y dolor. Otro más, un papel sin papeles y una sociedad que ha perdido el rumbo de la verdad y del amor.

Tierra santa, tierra de religiones, donde triunfan los morteros y los tanques, donde los niños no conocen la alegria, la sonrisa. Que hipocritas somos. Montamos belenes donde todo parece ser feliz, recreando un lugar y un tiempo de una historia con final feliz, de unos reyes que fueron a ver al niño Dios. Montamos belenes llenos de pastorcitos alegres, de rincones hermosos donde te gustaria hacerte figura y recorrer esos rincones imaginarios. Que falsedad, que mentira. Tendriamos que montar belenes donde existieran tanques destruyendo las casas de los pueblos, guerrilleros escondidos lanzando misiles, niños destrozados por las matanzas, bombas vivientes haciendose explotar junto al pesebre......no, no hay paz en el mundo, no nos engañemos, no hay paz porque somos un error evolutivo cometido por la propia naturaleza.

Y nuestras vidas siguen sin saber, ocultando, cerrando los ojos. Seguimos apoyando el biodiesel cuando se sabe que se esta cometiendo un verdadero acto criminal contra la humanidad en la obtención de este agrocombustible. Seguimos destruyendo las selvas a sabiendas que son imprescindibles para combatir el cambio climatico, seguimos expulsando inmigrantes sabiendo que muchos de ellos son abandonados en el desierto en una muerte horrible de sed, hambre y frio. Seguimos siendo eso, verdaderos genocidas de especies, de pueblos, de vidas truncadas.

Nosotros tenemos suerte, hemos nacido al otro lado, con papeles y nos preocupa si nos toca la loteria, los resultados de un partido de futbol, el cotilleo de unos seres parásitos de los parásitos.

Israel atacando un país, Rusia otro, Irak un herbidero, Afganistan una guerra sin fin, Colombia matando el ejercito a lideres indigenas quitandoles sus tierras para los agrocombustibles, en el Congo muriendo miles de personas en un conflicto donde mas de cuatro millones han muerto y solo por la explotación de su riqueza, el Sahara un país olvidado y abandonado, Africa entera lamentándose de conflictos, dictadores en Birmania, Cuba, Indonesia, China.....explotando.......y podemos seguir en un rosario de conflictos e injusticias donde la muerte y el exterminio tienen lugar sin que occidente tiemble en su pulso de ser los paises más ricos de la Tierra.

Por ello reniego de de mi propia especie, de las religiones, de la politica, de la sociedad......y me quedo llorando y velando ante el cadaver anónimo que hoy intentó entrar en mi país y al que dedico en nombre de todo el sufrimiento y dolor existente en el mundo, este grito de libertad, esta voz de mi conciencia, estas palabras amargas en un día donde la fiesta del nuevo año se extiende por todos los hogares de los paises ricos.

Sinceramente, no entiendo el porque nos denominamos humanos o personas.

Me siento impotente y por ello, solo puedo gritar ¡¡¡¡¡¡¡¡¡BASTA YA!!!!!!!!

Pedro Pozas Terrados (Nemo)

sábado, noviembre 29, 2008

CRISIS ECONÓMICA: UN GENOCIDIO A LA HUMANIDAD

¿Crisis económica? Todos estamos viendo como con dinero público, con nuestros ahorros, las empresas que SIEMPERE han ganado al alza, que SIEMPRE han exprimido al que no tiene nada, las que SIEMPRE han robado todo lo que han podido, ven ahora que no siguen ganando como antes, amenazan con despidos y reciben a cambio millones de euros que les llueve del cielo sin que aquí no pase nada.

Mañana, estas mismas empresas se habrán beneficiado altamente de esta crisis inventada. Los políticos inyectan dinero público que no es suyo a las mismas empresas que debían haber vigilado. Todos tan contentos. Apretémonos el cinturón, que el suyo, los del sombrero de copa y la corbata bien puesta para salir en los medios, lo tienen bien holgado, con altos sueldos, viajes gratis, cenas y comidas a costa del Estado y reuniones y convenciones pagadas.

Si yo entrego un cheque sin fondos..inmediatamente soy detenido y puesto a disposición judicial. ¿Donde están todos los detenidos que han estado realizando operaciones de riesgo con dinero que no era suyo? ¿Dónde están entre rejas los que han concedido créditos sin fondos? ¿Qué hace la justicia que no los detienen? O es que a estas alturas nos quieren hacer ver que la crisis ha caído del cielo. Alguien tiene que ser responsable y ese alguien son los propios políticos que no han sabido vigilar a los bancos y a los inversores. Son responsables el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional.....¿Porque no se les juzga por llevar al mundo a un desastre económico? ¿Donde esta el dinero que supuestamente ha volado? ¿Dónde estan las dimisiones de todos los gobiernos por lo que están haciendo?

Es indudable que vivimos en una dictadura económica que tiene a su servicio a los políticos y como esclavos a la sociedad que es minada diariamente con programas basura y con deporte (futbol, campeonatos de tenis, etc.) para distraer las verdaderas realidades de esto mundo globalizado. Si, somos víctimas de este criminal acto contra todos nosotros, contra los pueblos pobres, contra la propia humanidad.

Es una verdadera sinvergonzería, un verdadero genocidio consentido, un asesinato en masa lo que estos lideres mundiales han consentido sin pestañar y sin escrúpulos. Nosotros estamos pasando un periodo malo, pero al menos tenemos. ¿Y lo que antes no tenían y ahora tienen menos? El hambre en el mundo se ha acentuado y la culpa son de ellos, de esos que se juntan para la foto, que se reúnen en Nueva York como si fueran héroes que nos sacaran de la crisis cuando son TODOS UNOS INÚTILES y unas MARIONETAS del Poder económico y ellos lo han fomentado. Pueden inyectar millones de euros para salvar a empresas y bancos que siempre han tenido beneficios y no son capaces de hacer lo mismo, con menos dinero, para erradicar el hambre en el mundo y que millones de niños y personas no mueran de hambre y que sus países tengan un desarrollo sostenible digno.

NO TENGO MAS COMENTARIOS AL RESPECTO, LO QUE ES CIERTO ES QUE ESTE SISTEMA MUNDIAL NO FUNCIONA Y MIENTRAS ESTE ASI ESTABLECIDO, SEGUIRAN MATANDO A LIDERES INDÍGENAS, A CAMPESINOS, DESTRUYENDO LAS SELVAS, LA BIODIVERSIDAD, ENGENDRANDO VIOLENCIA, INVENTANDO GUERRAS.

DEBEMOS HACER UNA REVOLUCIÓN CONTRA EL PODER ECONOMICO, CONTRA LAS MULTINACIONALES, CONTRA EL SISTEMA, UNA REVOLUCIÓN PACÍFICA, DE ENTENDIMIENTO, DE PRESIÓN. DEBERÍAMOS SER CONSCIENTES DE QUE ESTAMOS SIENDO MANIPULADOS COMO ROBOTS.

Os dejo con unas palabras publicadas en 1998 por un periodista español y que refleja sin lugar a dudas lo que pasaría (que ha pasado) con ese PRIMER PODER y Único del MUNDO.

PEDRO POZAS TERRADOS.

LOS AMOS DEL MUNDO
Arturo Pérez-Reverte

(Artículo del escritor español Arturo Pérez-Reverte, publicado en 'El Semanal' el 15 de noviembre de 1998, y que ahora, diez años después, parece una visión de Nostradamus).


Usted no lo sabe, pero depende de ellos. Usted no los conoce ni se los cruzará en su vida, pero esos hijos de la gran puta tienen en las manos, en la agenda electrónica, en la tecla antro del computador, su futuro y el de sus hijos.

Usted no sabe qué cara tienen, pero son ellos quienes lo van a mandar al paro en nombre de un tres punto siete, o un índice de probabilidad del cero coma cero cuatro.

Usted no tiene nada que ver con esos fulanos porque es empleado de una ferretería o cajera de Pryca, y ellos estudiaron en Harvard e hicieron un máster en Tokio, o al revés, van por las mañanas a la Bolsa de Madrid o a la de Wall Street , y dicen en inglés cosas como long-term capital management, y hablan de fondos de alto riesgo, de acuerdos multilaterales de inversión y de neoliberalismo económico salvaje, como quien comenta el partido del domingo.

Usted no los conoce ni en pintura, pero esos conductores suicidas que circulan a doscientos por hora en un furgón cargado de dinero van a atropellarlo el día menos pensado, y ni siquiera le quedará el consuelo de ir en la silla de ruedas con una recortada a volarles los huevos, porque no tienen rostro público, pese a ser reputados analistas, tiburones de las finanzas, prestigiosos expertos en el dinero de otros. Tan expertos que siempre terminan por hacerlo suyo. Porque siempre ganan ellos, cuando ganan; y nunca pierden ellos, cuando pierden.

No crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo combinaciones fastuosas de economía financiera que nada tienen que ver con la economía productiva. Alzan castillos de naipes y los garantizan con espejismos y con humo, y los poderosos de la Tierra pierden el culo por darles coba y subirse al carro.
Esto no puede fallar, dicen. Aquí nadie va a perder. El riesgo es mínimo. Los avalan premios Nóbel de Economía, periodistas financieros de prestigio, grupos internacionales con siglas de reconocida solvencia.

Y entonces el presidente del banco transeuropeo tal, y el presidente de la unión de bancos helvéticos, y el capitoste del banco latinoamericano, y el consorcio euroasiático, y la madre que los parió a todos, se embarcan con alegría en la aventura, meten viruta por un tubo, y luego se sientan a esperar ese pelotazo que los va a forrar aún más a todos ellos y a sus representados.

Y en cuanto sale bien la primera operación ya están arriesgando más en la segunda, que el chollo es el chollo, e intereses de un tropecientos por ciento no se encuentran todos los días. Y aunque ese espejismo especulador nada tiene que ver con la economía real, con la vida de cada día de la gente en la calle, todo es euforia, y palmaditas en la espalda, y hasta entidades bancarias oficiales comprometen sus reservas de divisas. Y esto, señores, es Jauja.
Y de pronto resulta que no. De pronto resulta que el invento tenía sus fallos, y que lo de alto riesgo no era una frase sino exactamente eso: alto riesgo de verdad.

Y entonces todo el tinglado se va a tomar por el saco. Y esos fondos especiales, peligrosos, que cada vez tienen más peso en la economía mundial, muestran su lado negro. Y entonces, ¡oh, prodigio!, mientras que los beneficios eran para los tiburones que controlaban el cotarro y para los que especulaban con dinero de otros, resulta que las pérdidas, no.

Las pérdidas, el mordisco financiero, el pago de los errores de esos pijolandios que juegan con la economía internacional como si jugaran al Monopoly, recaen directamente sobre las espaldas de todos nosotros.

Entonces resulta que mientras el beneficio era privado, los errores son colectivos, y las pérdidas hay que socializarlas, acudiendo con medidas de emergencia y con fondos de salvación para evitar efectos dominó y chichis de la Bernarda.. Y esa solidaridad, imprescindible para salvar la estabilidad mundial, la paga con su pellejo, con sus ahorros, y a veces con su puesto de trabajo, Mariano Pérez Sánchez, de profesión empleado de comercio, y los millones de infelices Marianos que a lo largo y ancho del mundo se levantan cada día a las seis de la mañana para ganarse la vida.

Eso es lo que viene, me temo. Nadie perdonará un duro de la deuda externa de países pobres, pero nunca faltarán fondos para tapar agujeros de especuladores y canallas que juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena.

Así que podemos ir amarrándonos los machos. Ése es el panorama que los amos de la economía mundial nos deparan, con el cuento de tanto neoliberalismo económico y tanta mierda, de tanta especulación y de tanta poca vergüenza.


martes, noviembre 18, 2008

SELVAS QUE LLORAN A SUS MUERTOS






ÉXODO EN LA CUENCA DEL CONGO






Una vez más y a pesar de la presencia de miles de cascos azules, en la cuenca del Congo, los ríos que bajan hacia el mar atravesando sus selvas, tienen tintes rojizos. Nunca había finalizado la violencia que desde hace once años siembra estos bosques primarios, un lugar maravilloso y lleno de vida, que se ha convertido en un verdadero infierno para todas las especies. La Republica Democrática del Congo (RDC) tiene sobre su manto la riqueza más exquisita: Oro blanco (diamantes), Oro negro (petróleo), Oro amarillo (oro), Oro verde (su gran biodiversidad), Oro azul (coltan empleado para telefonía móvil y armas teledirigidas, con el 80% de su producción mundial). Y sin embargo los nativos se mueren de hambre, las poblaciones locales viven en la más absoluta de las miserias. Existen miles de desplazados por los conflictos anteriores armados y en la actualidad hay un nuevo éxodo donde más de un millón de personas huyen de sus casas abandonando todo en dirección a los centros de refugiados.

Tras los cuatro millones de personas asesinadas en diez años, comienzan una vez más los combates, la misma cantinela de siempre y por los ríos, los muertos flotan como si fueran troncos amputados, de una selva caprichosa y herida que está siendo aniquilada, ante miles de banqueros y empresarios que se reúnen y deciden sobre mesas pomposas procedentes de madera tropical.
¿Qué hace el mundo? La crisis, que es otra historia digna de contar y que contare, acapara los informativos y ahoga una vez más las miserias de África, de sus gentes, de su hambre, de su absoluta pobreza. Se callan conciencias haciendo galas en televisión para recaudar dinero y entregarlo a la FAO. Que mentira más callada, que engaño a la sociedad que se deja engañar. La responsabilidad de lo que ocurre allí y en otras partes del mundo es exclusiva de nuestros gobiernos y de las multinacionales que les dirigen. Esa es la clara realidad y mientras que no sea reconocido así y se les exija cambiar en una verdadera revolución del pensamiento, el hambre y el no desarrollo de los países pobres a nivel mundial continuarán, mientras unos pocos se inflan los bolsillos y sus cuentas corrientes sin saber que hacer con tanta riqueza.

Miles de refugiados que huyen de un nuevo éxodo macabro y que desde hace más de una década no han dejado de padecer, encuentran en su camino un nuevo enemigo, el cólera. Sus vidas se complican más. Los dos ejércitos enfrentados los masacran sin sentido, mientas los cascos azules contemplan impasibles el infierno que los rodea. En los campos de refugiados, donde la pobreza es infinita, el hambre insoportable y la tristeza se une al llanto, hacen que los gobiernos occidentales y africanos se avergüencen si es que tienen el más mínimo sentimiento humano. Organismos como la OMS, realizan llamamientos de alerta mundial, pero la ayuda que pueda llevarse a estos campos por el camino desaparece por la intervención de hombres armados que ven en sus rifles el poder y la gloria, sean de uno o de otros. El caos político y el desorden ensombrecen las selvas de la cuenca del Congo. Diminutas tiendas de plástico más pequeñas casi una persona adulta, se levantan como setas heridas en unos campos manchados de sangre. Ello hace que sean pasto de la desnutrición, de la malaria, del miedo, de la angustia resentida, del odio..

Ante esta situación denigrante y vergonzosa, me cuesta creer que estemos viviendo en un siglo donde la alta tecnología ha envuelto nuestras vidas, donde seres humanos puedan sufrir tanto y lleguen a morir de hambre por millones, donde seamos capaces de crear guerras para beneficio de unos pocos y consentido por muchos, donde pensando colonizar Marte, no hayamos resulto uno de los jinetes del Apocalipsis: el hambre.

Por parte de soldados gubernamentales y los llamados rebeldes, se están ejerciendo violaciones a las mujeres, trabajos forzados de esclavos a los de su propio país y secuestrando a niños para utilizarlos en las minas o como niños-soldados. En Kivati, Sake, Minova y Kangabayonga, centros de refugiados, sus gentes, con mirada triste y sin lágrimas por estar su lagrimal seco, dicen con voz baja inaudible por la debilidad: “Mi vida no tiene ningún valor…..esto es un infierno”. ¿Qué pensaría, que harían si los responsables de esta carnicería (gobiernos y multinacionales) vieran a sus hijos maltratados, esclavizados, obligados a llevar armas y matar, a sus mujeres violadas, a sus hermanos amputados, a sus casas y bienes destruidos?. Cientos de miles de personas en el este de la región no están recibiendo protección alguna. Las Fuerzas Armadas roban dinero y agua. En Kanyabayonga, los centros médicos atienden a decenas de mujeres violadas. ¿Puede el ser humano, sea blanco o negro, comportarse con tanta violencia y desprecio por la vida?
Un país rico en materias primas. Una población olvidada y hundida en el fango de la miseria. ¿Quién tiene la culpa además del propio estado que vive a todo lujo?. En otras zonas los hombres armados obligan a los lugareños acarrear agua y troncos contra su voluntad y roban las lonas de plástico que les sirven de refugio. ¿Quién alimenta tanta maldad?. Muchos niños separados por la huida de sus familias, se convierten en presa fácil de grupos armados.

Mientras tanto, la comunidad internacional se mantiene a la expectativa, con reuniones, con acuerdos de paz que no llegan a ningún lado mientras existe una población civil masacrada. ¿Por qué no se pide el boicot de minerales procedentes de la Republica Democrática del Congo, hasta que sus ciudadanos puedan vivir dignamente? ¿Por qué se permite a multinacionales comerciar con coltan, diamantes, petróleo, madera..mientras sus gentes son asesinadas por los mismos que les comercian el producto? ¿Porqué somos tan hipócritas y consentimos este baño de sangre para beneficio de nuestro bienestar?.

Debemos con urgencia pedir mecanismos de control de aquellos productos que provengan de zonas de conflicto para que no se comercialice y de esta forma, su valor disminuya hasta el punto de no ser rentable su explotación bajo las condiciones de ilegalidad, maltrato o violaciones de los derechos humanos. No utilizar madera tropical proveniente de los bosques primarios. Exigir que el coltán de los teléfonos móviles sea reciclado o que no provenga de la RDC. Por cierto, la palabra República y Democracia tendría que ser sustituidas porque obviamente ni es una ni otra, es una simple y llana dictadura del terror.

Una vez más como tantas otras, ellos, los que no tienen nada, sufren la violencia de sus propios compatriotas que el tener un arma en sus manos les convierte en reyes del odio y de la muerte. Una vez más las multinacionales se salen con la suya y sus arcas a pesar de la crisis económica, se llenan hasta el mismo borde de la ambición y la indiferencia más pura. Una vez más los gobiernos occidentales, los ricos, los que se benefician de la materia prima robada de las entrañas mismas de África, se reúnen y piden un alto para la paz, siendo conscientes de la complicidad más extrema. Una vez más los cascos azules que muchas veces incumplen el propio cometido que se les ha asignado, no hacen nada ante un país invadido por intereses comerciales a nivel mundial.

Y mientras tanto, los ríos se han teñido de rojo, la sangre de inocentes corre por sus venas y el grito del silencio, del terror y del miedo, unido a los gritos de los enfermos por el cólera y la malaria y a los gemidos del hambre y su guadaña; son los mudos testigos de unas selvas que lloran a sus muertos.

PEDRO POZAS TERRADOS (NEMO).

domingo, noviembre 16, 2008

CAMBIAR NUESTRA DIETA ES LUCHAR POR LA VIDA

Millones de niños depende de ello.

Filetes, solomillos, pechugas de pollo, jamones, embutidos, tocino, tiras de boicot, alitas, muslos, hígado, sesos,……infinidad de productos cárnicos para platos segundos o únicos, proliferan en restaurantes y en la mesa diaria del ciudadano medio o en los menús de comida económicos y en los más caros. Algunos, concienciados por el maltrato que se infringe a los animales de granja, optan por boicotear estos productos típicos de países industrializados rechazándolos de sus dietas pero no así los derivados como los huevos, la leche o el queso. Otros van más allá y exigen que además del respeto a sus vidas que deben ser dignas, se vuelven veganos, gentes que no comen ni carne ni sus derivados de procedencia animal y en ellos esta incluido el pescado o cualquier otro tipo de ser vivo. ¿Qué es lo mejor?. Sin duda para mi humilde elección, no me gusta comer cadáveres, excepto los que se encuentran más bajos de nuestros parámetros particulares. Cada uno pone el suyo lógicamente. La línea divisoria esta en la conciencia de cada uno, no en la imposición de una sociedad o un pensamiento.

Pero calladamente, se manejan unos datos escalofriantes que poco a poco están saliendo a la luz pública. Motivo: el estar muy arraigado en la sociedad la comida de carne sin que nuestras conciencias sean alteradas, no ya por la defensa de los animales que en las granjas intensivas son maltratados hasta extremos impensables, sino por cualquier otra perturbación.

El cambio climático como sabemos se esta acelerando de una forma vertiginosa. Los Protocolos y acuerdos para parar el CO2 están fracasando o se convierten en negocio de venta de toneladas por emitir. Pero este impacto tiene muchos otros factores que lo alimentan y que se le da escaso valor, cómo es el caso del Metano o el propio vapor de agua. Pero además de ello, la destrucción de los bosques primarios, está acelerando las conductas climáticas de la tierra al ser alterados sus vientos a nivel planetario. Pero sin embargo hay otro elemento no menos importante y que puede influir directamente en la conducta de la propia sociedad. El consumo de carne y veremos porqué.
Muchos estudios aseguran que el 18% de los gases efecto invernadero a nivel mundial, corresponde al impacto que tiene comer carne sobre el clima. La ganadería es responsable por sí sola de un gran porcentaje superando incluso los emitidos por el sector del transporte que en general es de un 13% y casi igual que la industria con un 19,4%. Estos mismos informes demuestran además que el grano que sirve para producir suficiente carne bovina para dar de comer a una persona, se podría alimentar ocho o nueve. Es necesaria una dieta con reducción de carne que además de saludable, contribuye a luchar contra el calentamiento global.

La producción de carne se ha multiplicado por cinco desde el final de la segunda guerra mundial y se estima que doblará en los próximos 20 años. Pero nuestros sistemas de ganadería industrial ya consumen un 60% de la cosecha mundial de cereales, básicamente maíz y soja, que podrían resolver de sobra el problema de los 850 millones de personas desnutridas en el mundo.

Seguimos con más datos. A la cría y producción de alimentos para el ganado, dedicamos tres cuartas partes de las tierras agrícolas mundiales. Para producir 100 gramos de vacuno hacen falta 25.000 litros de agua y una caloría de su carne necesita 17 calorías vegetales. Aunque otras carnes son menos exigentes (para el pollo y el cerdo la relación es de 4 a 1). Parece evidente que 9.000 millones de personas no pueden comer cada una los 100 kilos de carne que consumimos en el mundo desarrollado al año.

Numerosos expertos coinciden en que se debería de frenar el consumo de carne. Un informe de la ONU denominado “Forraje frente a comida” concluye que el 39% de los campos del mundo se utiliza para animales y que no es ético el fomentar el consumo de animales utilizando tanta extensión para su alimentación, mientras 10.000 niños mueren al día de malnutrición. Debe existir una transición de manera que no afecte a los granjeros y que el cultivo para alimentos de personas sean incentivados por las propias administraciones.
Continuamos. Hacen falta dos kilos de alimento para producir cada kilo de pollo, cuatro para el cerdo y al menos siete para la ternera. Cuanta más carne comamos, más cereales, soja y pienso necesitaremos. Así que cuando oímos que la demanda mundial de carne va a pasar de 209 millones de toneladas en 1997 a aproximadamente 327 millones en 2020, tenemos que tener en cuenta las hectáreas de tierra necesarias, el consumo de agua, la energía quemada y las sustancias químicas necesarias para producir la cantidad requerida de alimentos para obtener 327 millones de toneladas de carne. Apenas nos estamos despertando muy tarde frente al impacto que va a tener el cambio climático en nuestras vidas y aún no tenemos en cuanta nuestras decisiones personales a la hora de comprar. No tenemos ni idea de la energía, el agua o los alimentos que se necesitan para poder poner carne en nuestro plato. Todo ello sin contar con los métodos de producción que han ignorado los derechos y las necesidades de los animales al privarles de la posibilidad de satisfacer su comportamiento natural. Ejercicio, aire fresco e interacción social han sido considerados innecesarios La reproducción selectiva para un crecimiento rápido, ha creado numerosos problemas de salud a nivel epidémico, entre otras deformidades de las patas y debilidad cardiaca. Esta producción intensiva y el uso de sustancias peligrosas para el engorde, o los antibióticos, o los piensos cárnicos antinaturales en su dieta…han llevado y llevan a numerosas enfermedades transmisibles al ser humano.

En Brasil, por ejemplo, uno de los mayores mataderos de cerdos en Concordia (Santa Catalina), utiliza 10.000 metros cúbicos de agua al día.
Pero hay más problemas. El control de la cadena alimenticia está concentrado cada vez en menos manos. Según Bill Hehherman, sociólogo experto en zonas rurales de la Universidad de Missouri, hay, en algunos casos, “un control sin fisuras y completamente integrado del sistema de producción de los alimentos desde el gen hasta la estantería del supermercado”. Cuando las dos compañías gigantes Monsanto y Cargill (dos empresas que ya están asentadas en España desde hace tiempo) se asociaron, empezaron a controlar las semillas, los abonos, los insecticidas, los asuntos financieros de la agricultura, la recolecta de los cereales, su procesamiento, así como los procesos de alimentación del ganado, la producción y la matanza, y diferentes marcas de comida preparada. Este sistema, desarrollado en los Estados Unidos, se está exportando a otros países en nombre de la globalización. En España ya se está implantando como en el resto de Europa e incluso en los países no industrializados que dependen mucho de las semillas para subsistir.

El Consejo de Alimentación Mundial de las Naciones Unidas estima que “traspasar un diez o un quince por ciento de los cereales destinados a alimentar los animales, bastaría para aumentar el suministro mundial de alimentos y hacer frente a los niveles actuales de demanda” de la población humana. Uno de los mayores obstáculos para tal propuesta es que sería menos rentable para los intereses de las multinacionales que intentan conseguir un control sobre la agricultura mundial.
Reducir en un 50% el consumo de la carne supondría la vida para millones de seres humanos. No podemos jugar con sus vidas. Combatimos con ello el cambio climático. De verdad, no consumas tanta carne, merece la pena, por tu bien y encima con ese pequeño cambio de tu dieta, podrías salvar la vida de millones de niños. La carne se puede suplir por numerosos platos igual de exquisitos, pero la vida es única. Seamos justos y ya que tenemos, cedamos un poco por el bienestar de la humanidad.

PEDRO POZAS TERRADOS (NEMO)

domingo, octubre 26, 2008

MUERTE SILENCIOSA

LOS CULTIVOS EMPLEADOS PARA AGROCOMBUSTIBLES CONTINUA SEMBRANDO LA VIOLACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS Y EL EXTERMINIO DE ESPECIES TAN EMBLEMÁTICAS COMO EL ORANGUTÁN.


Desde diversas partes del mundo, siguen llegando noticias dramáticas en relación al empleo de grandes extensiones de selva destinadas una vez arrasadas, al cultivo para alimentar una industria energética que está siendo considerada por las naciones Unidas y por muchas organizaciones, como un crimen contra la Humanidad.

El Proyecto Gran Simio que colabora activamente con el Movimiento Mundial por los Bosques, está recibiendo alarmantes noticias de forma continua en relación a estos cultivos y denuncia la pasividad de la comunidad internacional que no pone soluciones a este grave problema, uno de las principales causas según muchos expertos, del aumento del hambre en el mundo y la subida de precios de los alimentos básicos necesarios para el sustento de millones de personas.

Especies como el Orangután, están desapareciendo a un ritmo vertiginoso. Para proteger estas plantaciones de la presencia cercana del orangután y una vez destruido su hábitat, los trabajadores de estos bosques palmeros silenciosos llamados así porque los fitosanitarios han acabado con la vida de hasta los pájaros silvestres, protegen el aceite de palma cazando a los orangutanes que se adentran en estas palmeras de la muerte y les mutilan los dedos de las manos y pies abandonándolos a una muerte segura. Para ellos, estos grandes simios que desaparecerán en menos de diez años, son plagas para esta economía destructiva y caótica que además de ser un crimen contra la humanidad en la violación de los derechos humanos, acrecienta de una forma veloz el cambio climático al destruir los reservorios de CO2 y las selvas tropicales.

En Brasil la deforestación de la Amazonía cobra nuevo vigor ya que aumenta la superficie que puede ser concedida para uso rural sin necesidad de licitación. Según datos del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE), la Amazonía brasileña perdió 1.096 kilómetros cuadrados en mayo y más de la mitad de esa deforestación tuvo lugar en el Estado de mato Grosso de Sul (646 km2), donde se han denunciado las mayores presiones de las plantaciones de soja y de la ganadería sobre la selva. Por otro lado, si bien la intensa expansión de la caña de azúcar para producción de etanol no ocupa tierras amazónicas, ejerce una presión indirecta en la medida que se ubica en zonas cercanas y las encarece, empujando otras siembras y la ganadería hacia la Amazonía y contribuyendo a su penetración con la construcción de carreteras e infraestructura.

En Guatemala, como en varios otros países del Sur, las comunidades indígenas y el ambiente pagan un alto costo por la expansión de los agrocombustibles. Deforestación, desplazamiento forzoso, amenazas, detenciones ilegales y hasta el asesinato signan este avance. La organización Salva la Selva denuncia una situación que viene ocurriendo en los últimos tres años en un área conocida como “Finca Los Recuerdos”, donde el Ingenio Guadalupe, una de las empresas productoras de etanol del país, ha estado deforestando en tierras indígenas para plantar caña de azúcar con destino a la producción del referido combustible. En medio de una crisis alimentaria y del aumento de precios de los alimentos, el 30 de junio de este año, 60 familias Keqchi de La Isla, Caserío el Morador Semano, Corazón de Maíz y Teleman Punto 15, en Panzos, intentaron recuperar parte de su tierra para cultivarla y producir alimentos. En respuesta, según consigna Salva la Selva, fueron atacados por paramilitares.

En Malasia, pueblos del bosque de Sarawak son hostigados por madereros y represas El pueblo Kenyah está peleando nuevamente en defensa de sus medios de vida. Según un informe del Instituto de Recursos de Borneo (BRIMAS), “Más de cien (100) indígenas Kenyah de varias aldeas comunitarias que viven en el interior de Telang Usan (Kedaya Telang Usan), en la región de Baram del Estado de Sarawak, Malasia Oriental, se reunieron en la cuenca superior del río Moh para llevar a cabo una protesta pacífica contra las operaciones madereras de la Samling Timber Company. El 19 de de mayo de 2008, los indígenas Kenyah de seis (6) aldeas comunitarias, a saber: Long Moh, Long Je'eh, Long Bela'ong, Long Sawan, Long Silat y Long Mekabar, comenzaron el bloqueo.

En Perú, se ha organizado un paro nacional en defensa de los derechos colectivos indígenas. La protesta reunió a varias Comunidades, Federaciones y Organizaciones de Pueblos Indígenas de la Amazonía y varias consignas, en especial el reclamo del respeto de los Derechos colectivos de los Pueblos Indígenas, afectados por las políticas que el gobierno intenta imponer en la Amazonía y que suponen la imposición de industrias destructivas de la Amazonía y sus habitantes, como la minería, la explotación petrolera y la deforestación.

En Colombia, está extendida la idea de que los cultivos de palma son un medio de desarrollo económico útil para la pacificación del país. Esta confluencia de actuaciones ilegales y delictivas, de políticas gubernamentales y de inversiones internacionales conforma el modelo palmero colombiano. Existe un modelo en cinco fases para el uso de tierras para la obtención de aceite de palma que se generaliza en:


1. Arremetida o conquista paramilitar.
2. Apropiación ilegal de las tierras. Robo o compra con intimidación armada.
3. Sembrado de palma.
4. Complejo palmero = Plantaciones + Extractoras.
5a. Flujo del aceite hacia el mercado nacional y/o internacional.
5b. Dominio territorial.

Las incursiones, arremetidas o la posterior conquista territorial han dejado un saldo macabro en las áreas rurales de Colombia. Los asesinatos o masacres, las desapariciones forzadas, las amenazas, los secuestros, las torturas y demás hostigamientos provocan el desplazamiento forzoso colectivo y/o individual de los habitantes de las tierras que se pretenden arrebatar. Las dimensiones del desplazamiento forzoso en Colombia son alarmantes. Se estima que en Colombia han sido desplazadas por la violencia entre 1.874.917 y 3.832.525 personas según los diferentes registros. De este elevado número, dos de cada tres desplazados poseían tierras en el momento de ser desplazados, según informa el Movimiento Mundial por los Bosques.

Las denuncias continúan: la organización colombiana Salva la Selva (Rettet den Regenwald) denunció que los líderes comunitarios que se oponen a las plantaciones de palma y los que apoyan a comunidades desplazadas en posesión de títulos legales sobre sus tierras para que regresen a los lugares de donde fueron desplazados, han estado recibiendo amenazas de muerte. Otras personas de la zona han sido atacadas por miembros de fuerzas paramilitares y militares. En septiembre de 2007, dos personas fueron heridas de bala por hombres que se cree que eran miembros de un grupo paramilitar. También continúan las amenazas a las comunidades que ya han regresado a sus tierras. Desde 2001, se han producido 113 asesinatos, 13 desplazamientos forzosos, y se ha sabido de numerosas amenazas de muerte y ocupaciones ilegales de tierras. El pasado diciembre, el Fiscal General de la Nación elevó un caso en contra de 23 representantes de compañías de palma de aceite, aunque esto no ha llevado a esfuerzos reales por detener la expansión de la palma ni de la ganadería en tierras comunitarias. Las violaciones de los derechos humanos en el Chocó y otras partes, y la destrucción acelerada de bosques tropicales y otros sistemas vitales, son el resultado directo de estas políticas del gobierno.

Africa, el pecado de Europa

Las selvas tropicales continúan siendo devastadas sin respetarse la biodiversidad y la riqueza de la vida, originando un verdadero crimen contra la humanidad ante los ojos de una comunidad internacional que sólo vela los intereses económicos a costa y beneficios de países consumistas y de gobiernos corruptos. Los grandes simios desaparecen de una forma veloz y con ellos la huella ecológica de las poblaciones locales. Este error consentido esta provocando que el cambio climático se acelere y los gobiernos no ponen de su parte para parar lo que se nos viene encima avalado por informes científicos. Muchas reuniones internacionales para que todo siga igual, muchos tratados para que nada cambie, muchas promesas al ciudadano para que sigamos cayendo en el abismo de la autodestrucción de nuestra casa.

A pesar de la existencia de numerosas voces y expertos a nivel mundial contra el uso de los agrocombustibles, numerosas multinacionales y gobiernos apuestan por su uso ante uno de los mayores errores cometidos contra la humanidad .


PEDRO POZAS TERRADOS
Proyecto Gran Simio (GAP/PGS-España)